La iniciativa surgió por un encargo del gobernador cordobés, Martín Llaryora, quien solicitó la elaboración del poncho varios meses atrás, incluso antes de que el Vaticano confirmara oficialmente la visita del Santo Padre.
El poncho será entregado al pontífice durante su paso por Córdoba y busca representar no solamente la producción artesanal de la provincia, sino también las tradiciones culturales y los conocimientos transmitidos entre generaciones.
Cómo se confeccionó el poncho que recibirá León XIV
Para elaborar la prenda, Erick Rojas recurrió a procedimientos tradicionales que comienzan mucho antes del trabajo en el telar. El primer paso consiste en obtener la lana mediante la esquila de las ovejas. Posteriormente, las fibras atraviesan un proceso de selección y teñido antes de comenzar el tejido.
"Todo empieza con las ovejas. Hay que esquilarlas para obtener la lana, que luego se tiñe. Solo entonces puede comenzar el tejido; es un proceso que requiere mucho tiempo", explicó Rojas.
Una de las particularidades del poncho es que sus tonalidades se obtienen a partir de elementos naturales de la región, mediante técnicas que forman parte de los conocimientos tradicionales de la comunidad.
"Los colores también provienen de la naturaleza: la chilca aporta tonos anaranjados, el suico ofrece amarillos y el tronco del piquillín brinda otras tonalidades", detalló el artesano.
La combinación de estos pigmentos vegetales permite incorporar diferentes colores a la prenda sin depender exclusivamente de tinturas industriales. Además, el trabajo conserva las tonalidades originales de la lana. "A esto se suman los colores naturales de las propias fibras: blanco, gris, negro y marrón", agregó.
De esta manera, la confección reúne materiales obtenidos del entorno natural con procedimientos artesanales que requieren tiempo, dedicación y conocimiento de las fibras.
Los símbolos indígenas que llevará el papa León XIV
Más allá de su elaboración, el poncho incorpora figuras geométricas y símbolos tradicionales que representan aspectos fundamentales de la identidad cultural de la comunidad indígena a la que pertenece su creador.
Según explicó Erick Rojas, estos diseños no cumplen únicamente una función decorativa, sino que expresan creencias y conocimientos transmitidos por sus antepasados.
"Para nosotros, los símbolos son significativos; representan la resistencia de nuestro pueblo. Son como oraciones. La forma de rombo representa el espíritu del agua; en nuestra cultura, los manantiales se consideran un verdadero tesoro. Por lo tanto, lo que el Papa se llevará consigo es la fuerza de la simbología legada por nuestros antepasados", concluyó Erick.
El rombo, uno de los elementos presentes en el tejido, representa el espíritu del agua, un recurso especialmente valorado dentro de las tradiciones culturales de la comunidad.
La importancia de los manantiales se refleja así en una prenda que incorpora referencias a la naturaleza, la memoria colectiva y la resistencia de los pueblos originarios. El artesano también destacó el carácter espiritual de los símbolos, a los que comparó con oraciones por el significado que conservan dentro de su cultura.