Un hombre de 33 años, apodado “Quetupí”, quedó en prisión preventiva por 28 días por pedido de la Unidad Especializada de Robos y Hurtos III del Ministerio Fiscal, que dirige Carlos Picón. Durante la audiencia de formulación de cargos (por el delito de robo agravado por el uso de arma), el auxiliar de fiscal, Pablo D'Andrea, se refirió al hecho, ocurrido hace 48 horas en el barrio Güemes de la ciudad de Alderetes, cuando la víctima masculina sufrió el desapoderamiento de su celular (que posteriormente pudo recuperar). En ese contexto, “Quetupí” empleó un destornillador. “La víctima manifestó temor por el empleo del arma blanca que fue colocada en su estómago”, comentó el Auxiliar de Fiscal y explicó que su cómplice padece un retraso madurativo leve por lo que se recomendó la realización de una Junta Médica Psiquiátrica. Conforme a lo manifestado y las evidencias que restan (entre ellas el análisis de un video), el juez actuante hizo lugar a la medida cautelar por el término indicado.
Iba caminando cuando lo interceptaron
El lunes 10 de noviembre, siendo las 05:30 horas aproximadamente, la víctima se encontraba caminando por el barrio Güemes en la ciudad de Alderetes cuando fue interceptado por el imputado y otro cómplice. Previo acuerdo de voluntades y con la intención de apoderarse de elementos ajenos, el acusado extrajo el teléfono celular que el damnificado llevaba en su bolsillo y para hacerlo utilizó un elemento punzo cortante (destornillador). Seguidamente, se lo colocó en el estómago para generar un mayor poder intimidatorio. De esta manera, logró apoderarse del celular y darse ambos a la fuga del lugar.

