Según los datos productivos informados al Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT), hasta el 11 de junio los ingenios han molido 1.524.827 toneladas de caña bruta y producido 92.399 toneladas de azúcar físico, que incluye variedades de blanco, refinado, crudo y orgánico.
Pablo Vega, presidente de la Federación de Cooperativas Cañeras de Tucumán, y José Lino Jiménez, secretario de la Federación, hablaron con LV12 respecto a la situación del pequeño y mediano productor cañero en la provincia. "La realidad de hoy es bastante crítica. Por un lado la cuestión climática y sumado a esto la situación socioeconómica. Nosotros somos siete organizaciones cooperativas que estamos trabajando en conjunto de diferentes departamentos de la provincia de Tucumán (Lales, Simoca, Monteros, Aguilares y Famaillá)", comenzó diciendo Vega.
Comentó que como medianos y pequeños productores cañeros vienen planteando la problemática de la quema de caña. "Hay una ley que está vigente y que prohíbe la quema", dijo. Y explicó que ellos utilizan la cosecha mecanizada y semi mecanizada y esta conlleva a la quema, "pero el mediano y pequeño productor realiza una quema más controlada".
"Veníamos charlando con el MPF, legisladores y con el secretario de Producción contándoles nuestra realidad pidiéndole que se acerquen un poco más al territorio. No es que uno quiere estar en contra de la ley, sino que hay miles de familias que dependen de esto. Por eso se planteó un protocolo para ver de qué manera se da continuidad para que miles de familias puedan continuar trabajando", señaló.
Por su parte Jiménez, explicó que hay superficies muy pequeñas por donde es complicado que entre una maquina cosechadora de gran porte para realizar la cosecha mecanizada. También por la situación compleja del clima hay lotes en los cuales la cosechadora no van a entras hasta el final de zafra y una de las maneras de sacarla es de esta forma, haciendo la cosecha semi mecanizada.
Consideró que en este contexto de la situación económica actual es importante el rol de las cooperativas cañeras donde de una u otra forma tratan de sostener al pequeño y mediano productor con estas adversidades para que no sea una actividad que la monopolicen los más grandes.
"Tenemos productores desde una hectárea hasta 30 hectáreas. Son 450 familias que dependen de esta actividad cañera. Las condiciones como están dadas, el pequeño y mediano productor año a año va desapareciendo", advirtió.