La causa se encuentra a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios I, al mando de Pedro Gallo, quien fue representado por la auxiliar de fiscal Carolina Brito en la audiencia correspondiente al control de la detención, formalización de la investigación y pedido de medidas de coerción por parte del Ministerio Fiscal (MPF).
Durante la misma, el MPF solicitó que Braian Ariel Márquez sea privado de la libertad por el plazo de cuatro meses, por el delito calificado como lesiones graves, agravadas por el uso de arma de fuego, en calidad de autor, en contra de Roque Carlos Leiva.
En el marco del mismo legajo, Jessica Giselle Flores, madre de Márquez, se encuentra detenida, acusada como autora del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en perjuicio de Darío René Monti.
“Ha sido un hecho de extrema violencia, actuando con una superioridad numérica contra una víctima que estaba sola, se utilizaron por lo menos dos armas de fuego y se desplazaron en tres motocicletas. El acusado estuvo prófugo durante ocho meses hasta ser capturado, obstaculizando la investigación. Entendemos que la pena en su contra será severa”, señaló la investigadora fiscal, quien destacó la existencia de los riesgos procesales de peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
Finalmente, en su resolución, la jueza interviniente ordenó hacer lugar a los requerimientos que fueron expuestos por parte de la acusación pública durante la audiencia multipropósito.
La acusación
El 5 de febrero pasado, alrededor de las 16:00 horas, en circunstancias que Roque Carlos Leiva se encontraba sentado en el exterior de un domicilio ubicado en barrio Fátima, Manzana 9, Lote 240, zona Ingenio San Juan, Banda del Río Salí, fue que arribaron al lugar Braian Ariel Márquez, su madre Jessica Giselle Flores y otras personas, a bordo de tres motos.
Se detuvieron en el lugar, momento en el que con el propósito de causarle un daño físico en el cuerpo, Márquez extrajo un arma de fuego, efectuando disparos hacia la humanidad de Leiva, impactando un proyectil en su muslo izquierdo, otro en la rodilla derecha (ambos con orificios de entrada y salida), y tercero en el muslo derecho, sin orificio de salida, para luego propinarle culatazos con el arma de fuego.
Por tal motivo, intervino Darío Monti, quien se encontraba en el lugar con la intención de frenar la agresión. Fue entonces que Jessica Giselle Flores, desde otra moto, extrajo un arma de fuego y, con claras intenciones de causarle la muerte, efectuó disparos en su contra, impactando uno de los proyectiles en región del hemitórax izquierdo y otro en el antebrazo izquierdo.
Seguidamente, Flores ingresó a la casa de la familia Álvarez, también ubicada en barrio Fátima, donde descartó el arma de fuego que portaba, en una parrilla de madera de un colchón ubicado en una de las habitaciones.
Como consecuencia del ataque, Darío Monti falleció en el lugar producto de un shock hipovolémico por heridas de arma de fuego, mientras que Leiva fue trasladado de urgencia al Hospital Eva Perón para su urgente atención médica.