En diciembre las ventas en comercios minoristas empezaron a sentir el impacto de la fuerte erosión inflacionaria, que se recalentó con la devaluación que aplicó el Gobierno y se retrajeron en 13,7 por ciento en cantidades. El informe fue realizado sobre base a datos de INDEC; Subsecretaría PyME y CEP XXI; CAME; BCRA; Ministerio de Economía; Ministerio de Trabajo; Superintendencia de Riesgos del Trabajo; Bloomberg. El documento, también destaca aquellas deudas que están dejando de pagar y los alimentos que ya redujeron su consumo.
De continuidad con este escenario de recorte, para este año las estimaciones del Centro de Entidades Empresarias Nacionales (CEEN) anticipan una caída del PBI argentino. “En el escenario base lo proyectamos en 4 por ciento (de caída). El agro compensará parcialmente el retroceso comercial e industrial”, destaca el informe de la cámara pyme.
En materia de precios, el relevamiento prevé una dinámica aún más acelerada que en 2023. “El traslado parcial de la suba de regulados y los aumentos de los dólares le pondrán un piso alto a la inflación. En relación a los salarios, la probabilidad de recomposición en 2024 es casi nula”, afirma el documento. En conclusión, el promedio salarial tocará los niveles mínimos desde 2003.
El impacto de la crisis productiva y de una economía más fría redundará en una menor creación de puestos de trabajo. Estimamos la desocupación en 10 por ciento al cierre de 2024.
Encuesta
La situación de las pymes es un 50,5 por ciento mala (9,8 por ciento muy mala, 14,5 por ciento mala y 26.1 por ciento entre regular y mala).
Las firmas además reconocen varios recortes para su supervivencia. El 54 por ciento de las firmas redujeron el consumo o cambiamos a segundas/terceras marcas de prendas de vestir o calzado y el 43 por ciento dejó de pagar plataformas de entretenimiento (Netflix, Spotify, Amazon, HBO, StarPlus, o similares)

