Sobre los principales cambios y su aplicación, LV12 dialogó con el doctor Alberto Toro, presidente de la Asociación Tucumana de Abogados Laboralistas, quien planteó que, por el momento, la reforma genera interrogantes entre trabajadores y empleadores.
“Desde el ejercicio de la profesión, tanto asesorando a los empleadores como a los trabajadores, noto que hay mucha incertidumbre y en algún punto mucho desconocimiento respecto de la nueva normativa”, sostuvo Toro. En esa línea, explicó que parte de los empleadores toma decisiones a partir de información difundida públicamente que no siempre se corresponde con el alcance real de la normativa. Al mismo tiempo, señaló que los trabajadores también atraviesan un escenario de preocupación.
“Hay trabajadores también que viven en incertidumbre, piensan que lo van a despedir. Hay como una gran incertidumbre, un gran desconocimiento”, afirmó. El abogado también puso el foco en los cuestionamientos judiciales que atraviesan algunos aspectos de la reforma y consideró que esto agrega un elemento de inseguridad jurídica.
“Hay una inseguridad jurídica importante porque, como habrán visto en los distintos informes periodísticos, desde que ha salido la norma tiene muchos planteos de inconstitucionalidad”, señaló. Para Toro, esta situación también dificulta que los empleadores puedan proyectar nuevas contrataciones con certezas sobre las condiciones que regirán a futuro.
“Lo que supuestamente está permitido, no sabemos cuánto tiempo va a estar permitido”, explicó, y agregó que determinadas condiciones podrían modificarse en pocos meses a partir de las decisiones judiciales. En este contexto, el presidente de la Asociación Tucumana de Abogados Laboralistas consideró que, hasta el momento, la reforma no habría generado los resultados que buscaba el Gobierno.
“La norma no ha traído seguridades ni ha traído una conveniencia a los empleadores de decir: bueno, ahora es el momento para contratar, porque tampoco saben bien cómo hacerlo”, sostuvo.
Los puntos más controvertidos
Entre los aspectos que generan mayor discusión, Toro mencionó el denominado salario dinámico y el banco de horas, dos mecanismos que, según explicó, pueden generar falta de previsibilidad para los trabajadores.
“Se ha intentado rotar a que el empleador tenga mayor capacidad de poder de decisión y, si queríamos equilibrar la balanza, cuestión discutible, de esta manera me parece que va a dar lugar a arbitrariedades”, cuestionó.
También se refirió a la posibilidad de cancelar determinadas indemnizaciones derivadas de juicios laborales en cuotas. “Hay un desmérito a lo que es el trabajador en sí”, afirmó Toro al cuestionar este aspecto de la normativa.
Respecto de uno de los objetivos planteados por el Gobierno —reducir la informalidad y la litigiosidad—, el abogado sostuvo que todavía no observa un impacto positivo claro.
“Yo todavía no veo ese impacto. Yo creo que si una norma no genera trabajo per se, de ser así, sería muy fácil solucionar el problema: hacemos una ley y listo”, expresó.
En ese sentido, consideró que el problema del empleo requiere también una mejora de las condiciones económicas. “Hoy yo creo que muchos empleadores no contratan porque no pueden”, sostuvo, y vinculó la situación con el nivel de consumo y los costos que implica para las empresas mantener trabajadores registrados.
De todos modos, Toro destacó como un aspecto positivo la incorporación de mecanismos que buscan facilitar la registración laboral mediante menores cargas contributivas.
“Eso sí me parece algo que está bueno, justamente para reducir los costos a los empleadores y principalmente a los empleadores más chicos”, señaló.
El Congreso de Abogados Laboralistas comenzará este jueves con las acreditaciones a las 14.30, mientras que las disertaciones se desarrollarán desde las 16 hasta las 21. Las actividades continuarán mañana, de 9 a 13 y de 16 a 21, en el mismo lugar.