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Coronavirus: A los 107 años logró vencer el virus

La mujer que venció al coronavirus con 107 años, afirmó que, la clave de la longevidad es ser positivo y comer naranjas todos los días.

Contra todos los pronósticos, Angela Hutor, de 107 años, se convirtió en la sobreviviente al coronavirus más longeva del Reino Unido. Con la seguridad de que todo va a volver a la normalidad, reveló que el secreto para una larga vida "es muy simple": ser positivo y comer naranjas todos los días.

En abril de este año, Hutor contrajo Covid-19 y su familia temió lo peor. Sin embargo, después de estar al borde de la muerte, logró recuperarse y pudo celebrar su cumpleaños el pasado 13 de este mes. En medio de la fiesta y con una copa de champán en su mano, Hutor compartió su receta para vivir una larga vida.

"Cuenta tus bendiciones. Eso es importante", dijo y agregó que se debe comer "una naranja fresca todos los días, cortada en cuartos, no en jugo". La anciana es una auténtica sobreviviente, ya que atravesó las dos guerras mundiales y cinco pandemias (incluida la de la denominada gripe española de 1918), y por eso cree que el mundo puede aprender varias cosas de estas situaciones críticas, por lo que asegura que hay que mantener la calma.

"Creo que todo va a volver a la normalidad. Vamos a salir de esto", expresó.

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Una historia difícil

Hutor nació en Italia y recordó que a los cinco o seis años le tocó atravesar la pandemia de gripe española que se cobró la vida de 50 millones de personas. En esa época, aseguró, nadie llevaba mascarilla y la gente siguió viviendo de la manera habitual, diferente a lo que sucede actualmente con el coronavirus.

"Seguimos como siempre. La gente se puso a trabajar y siguió adelante lo mejor que pudo. No como hoy. Seguimos adelante. Sin máscaras", reflexionó. Años después, durante la Segunda Guerra Mundial, quiso ayudar al ejército del Reino Unido, pero no pudo por no tener el pasaporte británico. Al contrario, al ser italiana fue clasificada como "extranjera enemiga". Después de la guerra conoció a su esposo Paul y se casaron cuando ella tenía 36 años. En la década de 1950 compraron una casa en Islington, al noreste de Londres, donde vivieron juntos por muchos años.

"He tenido una variedad de trabajos a lo largo de los años", aseguró. Hutor trabajó como mecanógrafa, recepcionista, niñera y florista de clubes nocturnos.

Nunca bajó los brazos

Tras el fallecimiento de su esposo, a fines de la década de 1990, ella decidió vivir sola hasta que cumplió 90 años y se mudó con su hija Pauline. El año pasado se instaló en el hogar de las Pequeñas Hermanas de los Pobres, donde meses atrás contrajo Covid-19 cuando el Reino Unido atravesaba el pico del brote.

Las hermanas la cuidaron en sus peores días, cuando dependía del suministro de oxígeno y, sin apenas poder comer ni beber, temían lo peor. "Me dijeron que podría ser en cualquier momento. Teniendo en cuenta la edad de mamá, me había preparado para ello, pero cuando la vi se veía terrible, estaba blanca como una sábana", recordó Pauline. "Luego, prácticamente al día siguiente, comenzó a mejorar (...) fue un milagro", concluyó.

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FUENTE: cronica.com.ar

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