Los títulos Globales (emitidos bajo jurisdicción neoyorkina) caen hasta 0,6% en Wall Street y cotizan con rojos generalizados. En tanto, los Bonares (de legislación argentina) operan con disparidad y con variaciones más acotadas. De esta manera, los Globales acumulan retrocesos de hasta 6,6% en un mes.
Como consecuencia de esta nueva baja de los bonos, el riesgo país trepa otro 0,9% y alcanza los 710 puntos básicos. El indicador elaborado por el banco J.P. Morgan se consolida por encima de los 700 puntos básicos y en los últimos tres meses acumula una escalada del 77%.
Detrás del deterioro del escenario financiero confluyen varios factores. Por un lado, un contexto internacional más adverso que afecta a los mercados emergentes. Por otro, la creciente incertidumbre de los inversores sobre la situación económica y política local.
El mercado comenzó a dudar del programa financiero de 2027 y sobre el escenario político de cara a las elecciones presidenciales. De hecho, las preocupaciones por el debilitamiento de la imagen presidencia se agudizan a medida que los datos de la economía real se tornan más negativos. Por caso, este miércoles el INDEC informó un magro rebote de la economía del 0,1% mensual sin estacionalidad en agosto, que quedó muy lejos de compensar el desplome del 2,8% mensual de julio y dejó a la economía a las puertas de una recesión técnica.
Acciones y ADRs
En cambio, las acciones y ADRs de empresas argentinas que cotizan en Wall Street exhiben mayoría de alzas. Cresud encabeza las subas (+3,3%), seguida de Grupo Supervielle (+3,2%) y BBVA (+2,5%).
Asimismo, en la bolsa porteña, el índice MSCI Merval avanza 2,8% hasta los 100.736,190 puntos.
FUENTE: Ámbito