La gran cantidad de contrataciones se explica por la decisión de la dirigencia, con el aval de Coudet, de marginar a 14 futbolistas del plantel profesional y acordar la rescisión de otras dos leyendas del club como Franco Armani y Juan Fernando Quintero.
Con 16 jugadores menos, el abanico de posibilidades del Chacho se redujo considerablemente y provocó que tuviera que recurrir a varios juveniles o que no completara el banco de suplentes en los primeros partidos del semestre. Con la llegada de Thiago Almada, el noveno refuerzo, se estima que River se retirará del mercado y, por ende, que el plantel está cerrado.
Durante sus exitosos ciclos en Rosario Central y Racing, Coudet apeló al 4-1-3-2 como formación principal. Un volante defensivo de quite respaldando a otros tres que combinaban despliegue, creatividad y buen juego. Sin embargo, desde su llegada a River, por las características de los futbolistas, recurrió generalmente a un 4-3-1-2 o, en su defecto, a un 4-2-2-2.
Teniendo en cuenta sus antecedentes y que ahora tiene un abanico más amplio de opciones, estas podrían ser las alternativas:
4-1-3-2 o 4-3-1-2: Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Nicolás Otamendi, Marcos Acuña; Aníbal Moreno; Tobías Andrada, Thiago Almada, Fausto Vera; Ángel Correa y Sebastián Driussi/Lucas Beltrán/Rafael Santos Borré.
4-2-2-2: Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Nicolás Otamendi, Marcos Acuña; Aníbal Moreno, Tobías Andrada/Mauro Arambarri; Ángel Correa, Thiago Almada; Sebastián Driussi y Lucas Beltrán/Rafael Santos Borré.