Lo hizo con una mezcla de humor y emoción. Antes de adentrarse en el repertorio, se dirigió a la platea y dijo: “Madre mía que lío el otro día, yo scroleando, sin mirármelo mucho, y rápido le doy un reposteo ahí”. El público vitoreó. Luego agregó: “Tremenda cagada. Nunca fue mi intención, la verdad, me hizo fatal lo ocurrido”.
Rosalía es una de las artistas españolas con mayor convocatoria en América Latina. Su vínculo con Argentina arranca en 2019, cuando visitó el país por primera vez para actuar en el Lollapalooza. Ese antecedente fue el que eligió traer al centro de su discurso ante el Movistar Arena lleno.
“Y por eso hoy más que nunca quisiera compartir un recuerdo”, dijo ante el público. “Fue en, si no me equivoco, 2019, que vine a actuar aquí a Argentina, fue la primera vez y eran los inicios de mi carrera. Y fue aquí en Lollapalooza.”
Recordó con detalle aquel debut: “Me acuerdo que abrí el show del McKeller con la canción de Piensa en tu mirada. Me acuerdo de ver toda, toda esa multitud cantando.” En ese punto, entonó unos versos de la canción —“Me río cuando lloras”— y el público completó la letra. Una voz desde el escenario siguió: “Sigues a mi lado en calle. Porque no puedo verte. Como me dijo que te calle.”
Fue en ese Lollapalooza, según sus propias palabras, donde sintió por primera vez que había logrado algo fuera de España. “Nunca me olvidaré la, la sensación de, de alguna manera, de you made it, ¿sabes? De la primera vez que me la dieron fuera de mi país”, dijo ante los vitores del Movistar Arena.
Esa memoria fue el puente hacia el centro de su mensaje: “¿Cómo yo podía tener un sentimiento negativo o algo por el estilo hacia un lugar que me ha hecho lo que soy?. En verdad es el lugar que me ha guiado donde estoy hoy.”
La cantante fue directa al hablar del público argentino y de lo que representa para ella: “Los que estáis aquí no tengo más que agradecimiento por este lugar y por este público que siempre he dicho, siempre, siempre he dicho que sois el mejor público que hay en la Tierra. Siempre cantáis todas las canciones, siempre os implicáis, además no poder le ponéis todo, todo.”
Luego, en el momento de mayor carga emocional del discurso, buscó despejar cualquier duda que hubiera quedado tras la polémica: “Nadie lo daría más que por pensar que no me importáis igual de vuelta. Porque quiero que sepáis que mi amor por Argentina, mi amor por este país sigue igual, intacto como el primer día.”
El cierre de su intervención fue una declaración de intenciones para la noche: “Hoy yo vengo con muchísimo cariño, con mis, mis canciones y con unas ganas inmensas de entregaros todo, de daros todo. Y nada, quiero agradeceros muchísimo a todos por estar aquí esta noche, por estar aquí conmigo, por recordarme hace tantos años y por no dejarme caer nunca. Os quiero muchísimo, muchísimo, muchísimo. Muchas gracias por estar aquí esta noche y por compartir este conmigo.”
El público respondió con una ovación y arrancó de inmediato con un cántico: “Rosi, Rosi. Olé, olé, olé, olé. Rosi, Rosi. Olé, olé, olé, olé.”