Estados Unidos elogió este martes la decisión de la Unión Europea (UE) de reducir las importaciones de petróleo de Rusia, la medida más dura del bloque por la invasión a Ucrania, y pidió esfuerzos a largo plazo para reducir aun más la dependencia de Moscú.
La UE, que hasta ahora no había dejado de importar petróleo desde Rusia tras la invasión a Ucrania, acordó reducir las importaciones aproximadamente en 90% durante los próximos seis meses, aunque eximió a Hungría, una medida considerada impensable hace solo unos meses.
"Aplaudimos los pasos de nuestros aliados y socios europeos para reducir su dependencia del petróleo y el gas natural rusos", dijo el vocero del Departamento de Estado, Ned Price, y destacó un "amplio apoyo" entre los aliados de Estados Unidos para "cortar la fuerza de la maquinaria de guerra rusa, y ese es el mercado energético de Rusia".
El bloque de 27 países depende de Rusia para 25% de su petróleo y 40% de su gas natural, y los países europeos que dependen aun más de Moscú se mostraron especialmente reacios a actuar.
La prohibición de la UE se aplica a todo el petróleo ruso entregado por mar, pero Hungría -que no tiene salida al mar- contiene una exención temporal para el petróleo entregado por el oleoducto ruso Druzhba a ciertos países sin litoral de Europa Central.

