El alúd de nieve se produjo el pasado domingo y afectó a un grupo formado, según la última información facilitada por los servicios de emergencia, por 33 personas.
El balance conocido hasta el momento es dramático: 11 fallecidos confirmados, seis heridos y otros seis alpinistas desaparecidos. Además, diez integrantes del grupo consiguieron abandonar la montaña y descender por sus propios medios.
El accidente tuvo lugar en el valle de Bezengi, una de las grandes regiones alpinísticas del Cáucaso, situada al este del Elbrús y conocida por la concentración de grandes paredes y cumbres de cinco mil metros.
El Mizhirgi alcanza los 5.025 metros en su cima principal y forma parte de uno de los sectores más importantes del montañismo ruso.
Las primeras informaciones difundidas por algunos medios apuntaban a que el alud podría haber afectado directamente a un grupo que se encontraba descendiendo de la montaña.
Sin embargo, los detalles precisos sobre la ubicación exacta de cada una de las víctimas, el itinerario que estaban realizando y la mecánica concreta del accidente todavía no han sido aclarados públicamente.
La operación de búsqueda y rescate se ha desarrollado en condiciones especialmente difíciles. Más de medio centenar de rescatadores, entre ellos efectivos del equipo de búsqueda y rescate de alta montaña del Elbrús, han participado en la operación.
El terreno accidentado, las condiciones meteorológicas y, sobre todo, el riesgo de nuevas avalanchas han limitado el acceso a la zona afectada.
La última información disponible señala que las autoridades rusas contemplaban la utilización de helicópteros en cuanto las condiciones meteorológicas permitieran operar con seguridad. Mientras tanto, la búsqueda de los seis desaparecidos continúa siendo extremadamente compleja y peligrosa para los propios equipos de rescate.
Las autoridades tampoco han ofrecido información detallada sobre las identidades o nacionalidades de las víctimas.