El juez dio su versión de los hechos tras una tarde cargada de polémicas en el Norte: un gol mal anulado al Santo por offside, un reclamo por mano en el tanto del empate jujeño y dos expulsiones en la visita tras el pitazo final marcaron la agenda de los días posteriores.
Amiconi reveló lo ocurrido camino a los vestuarios al finalizar el partido: "Estaban esperando los dirigentes de San Martín con todo tipo de ofensas y agravios hacia mi asistente, diciéndole ladrón e insultándolo. Les dije que van 35 fechas del Nacional, que no se están quedando afuera por este partido."
Además, aclaró que las tarjetas rojas sobre el cierre no se debieron a los incidentes del túnel, sino a una situación dentro de la cancha: "Si me lo decían en el vestuario no informaba a nadie, pero insultaron y trataron de ladrón a un compañero mío adentro del campo de juego y delante de las cámaras".
La autocrítica y el papel de los medios
A pesar de todo, el árbitro también hizo un mea culpa al admitir errores técnicos: "Un jugador corre a cinco metros por segundo. En una fracción de segundo te puede engañar y nos podemos equivocar".
Aun asi, cuestionó el clima que rodea a su profesión: "Hoy se juntan cuatro muchachos, arman un streaming y están toda la semana machacando con que voy a perjudicar a un equipo. En la Primera Nacional resolvemos todo muy rápido y no tenemos VAR. Somos los primeros que sentimos ese nudo en el estómago cuando nos equivocamos y no podemos dormir".
Sobre el partido en Jujuy
En cuanto a las acusaciones sobre un presunto tanto con la mano a favor del Lobo jujeño, fue tajante: "Basta con mirar el video y es Parnisari quien cabecea y la mete en contra. Si le hacían un gol con la mano a Sand teniéndolo de frente, se me tiraba encima a reclamar al instante".
Amiconi también recordó lo ocurrido semanas atrás frente a Chacarita, fallo que le costó el parate por una fecha como sanción: "Para mi el contacto no tenía entidad de penal, pero luego me dijeron que para la DNA era sancionable y cumplí el castigo como corresponde. El primer mortificado cuando falla soy yo; volví con el asistente de Jujuy y esa noche no pude pegar un ojo".
Por último, el colegiado defendió el trabajo de capacitación encabezado por Federico Beligoy: "A nosotros nos brindan todas las herramientras para reducir el margen de error al mínimo. Nos vamos a equivocar, está claro, porque es parte del juego".
Tampoco dejó pasar la chance para cargar contra el hostigamiento mediático: "Están toda la semana instalando que vas a perjudicar a alguno. Si dirigís bien, nadie dice nada; si fallás, dicen que ya lo habían anticipado. Nadie se equivoca a propósito y pone en juego tantas cosas".