Hoy se cumplen 30 años de otra hazaña del fútbol tucumano. San Martín lograba su segundo ascenso a primera división y el gol de Miguel Scime, iba a quedar inmortalizado para todos los hinchas del Santo. La gran pegada del “Bomba” y el grito olímpico en un partido que parecía escapársele a un grupo de jugadores que escribieron las letras doradas en la historia de uno de clubes más populares del norte del país.
San Martín quedó cuarto en el campeonato y en octavos de final del dodecagonal, se impuso en los dos partidos ante Arsenal de Sarandí. En cuartos de final, iba a llegar el clásico rival, Atlético. El Santo clasifica luego de empatar los dos partidos y clasificó por tener ventaja deportiva. La serie es recordada por el penal atajado por Francisco Guillén a “El Bomba” Cáceres.
En la semifinal ante Nueva Chicago, el equipo de Chabay gana 1 a 0 en La Ciudadela y luego empata 0 a 0 en Mataderos y logra el boleto la final.
Almirante Brown era el último escalón. En La Ciudadela el Santo ganó 1 a 0 con gol del eterno Jorge López. El partido de vuelta, en Isidro Casanova, fue 1 a 1. La gloria para San Martín llegó con el gol olímpico de Carlos “Bomba” Scime.
Scime, y el gol que entró en la historia grande del Santo
"Lo que pasaba es que nuestro equipo era puro "huevo", casi un 80 o 90% tucumano, uno sentía la camiseta y lo lleva con mas fuerza junto a la gente que lo alentaba", recordó años atrás en LV12 "El Bomba".
"La gente estaba muy amontonada, era chiquito el lugar. Cuando llegamos había un pasillo de 500 metros y era impresionante la cantidad de gente y nosotros sabíamos que teníamos que darles una alegría porque habían viajado muchos kilómetros". Sobre el gol y lo que significó el histórico ascenso, Scime decía que "representa una alegría muy grande, porque quedó en el recuerdo de la gente y eso es lo importante para uno que ha jugado. Tuve ascenso con Quilmes, Atlético, pero este era más importante, será porque hice el gol, y lo importante cuando uno juega al fútbol es que te consideren buena persona".

