“Lo vivo con tranquilidad porque sé el grupo que conformamos. Están todos alineados con el mismo objetivo. Sabíamos que ensamblar tantos jugadores nuevos no era algo inmediato”, expresó, destacando que el proceso requiere tiempo, aunque ya se observan aspectos positivos. “Hay cosas buenas y otras para seguir mejorando”, agregó.
La lesión de Ovando, una de las figuras del equipo hasta el momento, golpeó fuerte puertas adentro. Pérez Castro no ocultó su pesar, incluso desde lo personal: “Fue duro. Yo a Lautaro lo conozco desde chico y cuando surgió la posibilidad de traerlo me puse muy contento, porque estaba convencido de que nos podía dar mucho”.
Sin embargo, pese a la importancia del delantero, la decisión dirigencial es clara. “No vamos a buscar un reemplazo. Confiamos en lo que tenemos y en los chicos del club”, afirmó con firmeza.
En esa línea, el manager destacó nombres propios que podrían asumir mayor protagonismo: “Sentimos que hay jugadores preparados como Gonzalo Rodríguez o Benjamín Borasi para aprovechar esa oportunidad”.
Así, San Martín refuerza una idea que va más allá de una coyuntura puntual: apostar al desarrollo interno y sostener un proyecto basado en la confianza en su plantel, aun frente a las adversidades.