La noche arrancó con cierto dominio de los dirigidos por Martos, pero el equipo volvió a mostrar dificultades para generar juego fluido. Aun así, Pino fue quien logró destrabar el encuentro tras un remate con rebote incluido de Juan Orellana, que terminó dejando al delantero mano a mano con el arquero para definir con precisión.
El contexto no ayudó: la lluvia intensa complicó el traslado de la pelota y el marco en las tribunas fue menor al habitual. Pese a eso, la hinchada presente se hizo sentir y celebró con euforia el tanto que le dio tranquilidad a un equipo que venía golpeado.
En el segundo tiempo, San Martín intentó estirar la ventaja. Tuvo la chance más clara con un penal que el propio Pino ejecutó, pero el arquero Sebastián López —gran figura de la noche— lo atajó con autoridad. El “Milrayitas”, que jugó los últimos 20 minutos con un hombre menos por la expulsión de Nazareno Fernández, generó peligro sobre el final y casi lo empata en tiempo agregado.
Ariel Martos movió el banco con los ingresos de Monje, Peñalba y Spetale buscando refrescar la ofensiva. El equipo mostró algo más de intensidad, pero aún lejos del nivel ideal. La defensa, con Sand seguro bajo los tres palos, aguantó los embates visitantes y sostuvo el cero.
Con este triunfo, San Martín suma tres puntos claves que lo mantienen expectante en la lucha por los puestos de reducido. El próximo compromiso también será en casa, y será otra buena oportunidad para sumar y seguir mejorando.