"La situación sigue siendo compleja, falta mucho para decir que por lo menos la producción se está normalizando. Nosotros vemos que en cortadas de ladrillos donde había diez trabajadores, hay uno o dos. Entonces, el panorama sigue siendo el mismo, pero esperanzado de que se puedan llegar a hacer las gestiones en la provincia de Tucumán y nación para que se active un poco más rápido la obra pública, pero en este momento el sector la sigue pasando mal", dijo José Bustos, delegado de UOLRA en la provincia de Tucumán, a LV12 Radio Independencia.
En Tucumán tenemos una ley de registro provincial donde se determina que tiene que haber un censo anual para ver la cantidad de ladrilleras que hay en la provincia. El diálogo es constante con la provincia, con Minería, sabemos la situación difícil que atraviesa en todo aspecto la política y tenemos diálogo, pero la verdad que la respuesta sigue siendo que hay que seguir esperando para que nación pueda mandar los recursos para que en la provincia pueda llegar a ejecutarse alguna obra que nos permita a los ladrilleros, salir de la situación en la que estamos En Tucumán tenemos una ley de registro provincial donde se determina que tiene que haber un censo anual para ver la cantidad de ladrilleras que hay en la provincia. El diálogo es constante con la provincia, con Minería, sabemos la situación difícil que atraviesa en todo aspecto la política y tenemos diálogo, pero la verdad que la respuesta sigue siendo que hay que seguir esperando para que nación pueda mandar los recursos para que en la provincia pueda llegar a ejecutarse alguna obra que nos permita a los ladrilleros, salir de la situación en la que estamos
De esta manera, comentó que según el registro que venció en el mes de marzo, en Tucumán, a diciembre del año pasado y comienzos del 2024, había unas "2.500 familias registradas" en la producción del sector ladrillero. Sin embargo, señaló que hoy "casi el 80% de los trabajadores ladrilleros se fueron a otras actividades", como la cosecha de limón o de otras frutas en otras provincias.
Asimismo, comunicó que "se tiene que reiniciar el relevamiento para determinar cuántas fábricas hoy están en condiciones de decir que tienen trabajadores".
En la misma línea, se refirió a la "competencia desleal" por la que el sector atraviesa. La construcción de ladrillo macizo artesanal, una "actividad milenaria", está a nada desaparecer debido a la "picardía criolla" de las empresas constructoras que compran ladrillos baratos en Santiago del Estero, con el objetivo de abaratar costos.
"Mil ladrillos puestos en obra son $100.000 aproximadamente con el flete incluido en Tucumán y en Santiago del Estero estamos hablando de la mitad de ese precio. Tucumán abastece las obras, pero también ingresan ladrillos de otras provincias y eso hace que al trabajador ladrillero cada vez le cueste más producir ladrillo", agregó.
Sobre la diferencia entre ambos ladrillos, enfatizó que los ladrillos de la provincia vecina tienen "características totalmente diferentes", con un color "un poco más amarillento". Además de que, es mucho más barato porque no es controlado, algo que desde la orgánica nacional, con el delegado de Santiago del Estero, reclaman.
"Nosotros decimos que donde hay un ladrillo barato hay sangre porque están explotando a algún compañero o puede haber trabajo infantil porque hoy el costo del ladrillo, con la leña y con todo lo que significa, se fue muy elevado y al no haber demanda tampoco hay. Entonces, estamos buscando que se termine esa competencia, estamos haciendo las presentaciones con Comercio Interior para poder llevar adelante un mayor control para que no suceda esto y no desaparezca esta actividad de tantos años", finalizó.