Es una enfermedad transmitida por los alimentos, causada por una cepa de la bacteria Escherichia coli que suele estar presente en la materia fecal de animales y personas, y que afecta el sistema renal y urinario de los humanos.
La patología se presenta generalmente en primavera y verano, dado que el inicio de la época de calor es la más propicia para contraer la enfermedad por la mayor proliferación de esta bacteria en el ambiente, es más frecuente en niños y adultos mayores y compromete principalmente a los riñones, la sangre y el intestino, pero también al sistema nervioso, corazón y páncreas.
“Las personas pueden contraer esta bacteria de alimentos contaminados, como en la carne picada de vaca sin cocción completa, como muchas veces se da en las hamburguesas, salame, arrollados de carne, leche sin pasteurizar, productos lácteos elaborados a partir de leche sin pasteurizar, aguas contaminadas, lechuga, repollo y otros vegetales que se consumen crudos, también se puede producir el contagio de persona a persona por prácticas higiénicas inadecuadas” explicó la directora del Hospital del Niño Jesús, doctora Cristina García de Alabarse.
Además la especialista destacó la importancia de que los adultos adopten una serie de cuidados al comprar, trasladar, almacenar, cocinar y consumir los alimentos. “Es importantísimo conocer las características, consecuencias y medidas de prevención del SUH que cada familia puede incorporar”, concluyó García de Alabarse.
Si su hijo presenta diarrea, dolores abdominales, vómitos y otros síntomas más severos como diarrea sanguinolenta y deficiencias renales, no lo automedique; acérquese al hospital del Niño Jesús las 24 horas, los 365 días para recibir el tratamiento médico indicado para cada caso.
G.I

