Se trata de la primera condena contra Assad tras ser derrocado en una ofensiva rebelde en diciembre de 2024, que puso fin a décadas de férreo control familiar sobre Siria y a la brutal guerra que causó la muerte de cientos de miles de sirios.
Assad huyó de la capital siria ante el avance de los rebeldes hace casi dos años, y actualmente se encuentra en Moscú. En un juicio contra exfuncionarios del gobierno celebrado el martes, un juez dictó sentencia de muerte contra Assad por los crímenes de «asesinato premeditado e intencional de más de una persona, incluyendo niños, tortura, detención arbitraria y crímenes de lesa humanidad».
Atef Najib, un exfuncionario de seguridad del régimen de Assad, también fue condenado a muerte. Assad, nacido en 1965, se convirtió en presidente en el año 2000 tras la muerte de su padre, Hafez. Mantuvo el poder de la familia y el dominio de la secta alauita en el país, de mayoría sunita, así como la posición de Siria como aliada de Irán y hostil a Israel y Estados Unidos.
Marcado en sus primeros años por la guerra de Irak y la crisis en el Líbano, el gobierno de Assad estuvo focalizado por la guerra civil, que se desencadenó tras la Primavera Árabe de 2011, cuando los sirios que exigían democracia salieron a las calles y fueron reprimidos con brutalidad.
FUENTE: El País