A raíz de varios llamados que recibió Cuozzo, que le avisaban que había una fiesta, acudió con los efectivos policiales al lugar. Al llegar, se escuchaba la música fuerte en un galpón con un portón negro, donde fueron atendidos por el dueño quien le explicó que estaban realizando una fiesta familiar.
image.png
Las personas fueron invitadas a retirarse de la fiesta.
El personal le informó que estaban prohibidas las reuniones sociales y que debían retirarse. La Fiscalía de Emergencia Sanitaria decidió que las personas no sean aprehendidas y que se retiren en sus autos.
El Comité Operativo Emergencia dispuso, por resolución, que las reuniones familiares y sociales queden prohibidas para aplanar la curva de contagios por coronavirus.