En diálogo con CNN Radio Tucumán, Escalante explicó que la industria trabaja hoy con una capacidad ociosa que en algunos casos llega al 60%, lo que impacta directamente en el empleo formal. “Todas las empresas han bajado su nivel de producción; algunas más, otras menos, según el segmento. Pero la capacidad ociosa es altísima en todo el sector”, remarcó.
El dirigente sindical cuestionó la reforma laboral planteada por el Gobierno nacional y aseguró que las leyes laborales solo rigen para los trabajadores formalizados, por lo que, según su visión, la creación de empleo depende de una reforma económica, social y tributaria, no del “abaratamiento” del empleo.
“El empleo se genera cuando hay actividad, no porque el trabajo sea más barato”, sostuvo. Además, alertó que un trabajador mayor de 35 o 40 años que pierde su empleo “queda fuera del mercado laboral formal y es arrojado a la informalidad”, escenario que –según dijo– coincide con el modelo económico impulsado por el Gobierno.
Escalante también cuestionó la llamada “modernización laboral”, a la que definió como un “eufemismo” para precarizar y quitar derechos laborales, y rechazó la posibilidad de negociaciones colectivas por empresa porque “perforan el piso de derechos” alcanzados por los convenios.
El titular del STIA sostuvo que el Ejecutivo “busca un modelo primarizado y extractivista”, con apertura indiscriminada de importaciones y un esquema que “solo incentiva la especulación financiera”. Para Escalante, estas medidas “debilitan a los trabajadores y desalientan la manufactura con valor agregado”.
En cuanto a las respuestas sindicales, Escalante afirmó que la CGT está articulando acciones en todo el país, a través de las regionales, para encarar la crisis con medidas coordinadas. “No deben ser movimientos individuales o esporádicos, sino algo estructurado. Tenemos que pelear el modelo de país que queremos dejar a nuestros hijos y nietos”, expresó.