Este jueves Susana Giménez fue invitada al Circo Rodas y lo que prometía ser una velada encantadora se transformó en un escándalo. Los periodistas se abalanzaron sobre la diva de los teléfonos y su mano derecha, Ines Hernández, y su productor Federico Levrino, tomaron cartas en el asunto y amenazaron con llevársela del lugar.
El revuelo se armó cuando la conductora ingresó al predio. Ahí, los periodistas, camarógrafos y fotógrafos se lanzaron sobre ella. Inés, furiosa, se levantó del asiento y gritó: "Se van de acá todos".
Susana, como siempre espléndida, llegó al show escoltada por una persona de seguridad y el jefe de prensa del espectáculo, Fernando Maldonado. Llevaba puesto un mono blanco, y rodeada por la custodia, saludó con la simpatía de siempre a los fanáticos que se sumaron al tumulto de periodistas.
En medio del escándalo, los fotógrafos acreditados -que querían aproximarse para registrar el arribo de la diva al Circo Rodas- discutieron con el personal de seguridad porque no podían hacer su trabajo ante el freno que les imponían.
Susana viene de una agenda movida. El miércoles estuvo con Migue Granados en su canal de streaming Olga, donde respondió de todo y como siempre generó polémica con algunos de sus dichos.

