La construcción de los Talleres Ferroviarios de Tafí Viejo, situados a 17 kilómetros de la ciudad de San Miguel de Tucumán, fue iniciada el 12 de marzo de 1902 por la compañía Italo/Alemana de Luis Stremiz y Cia, bajo la presidencia del General Julio Argentino Roca, en el año 1904 comienza el traslado de los talleres y máquinas que los ferrocarriles del Estado poseían donde actualmente se emplaza la estación Central Córdoba (galpones del actual Complejo Nicolás Avellaneda).
Entre los útiles que se trasladan, figuran un bastidor y las plantillas de los que serían los futuros coches que pertenecieron al Tren Presidencial, a comienzos del año 1906 que es cuando comienza sus funcionamiento en 1907, inaugurándose la emblemática chimenea con la sigla FCCN (Ferrocarril Central Norte).
La construcción de un pueblo obrero destinado a los trabajadores que intervinieron en la construcción, de quienes trabajarían en la fabrica y sus familias, estuvo a cargo de la empresa Dulor & Fischer, consistió en casas de bloques de cemento tipo comunitarias intercomunicadas por patios intermedios y un largo corredor, donde poseían todo el confort necesario con pisos de madera, baños, cocina, etc.
Al Este de la ciudad, todavía sobrevienen las casas del histórico barrio llamado “La Villa Obrera”. La inauguración fue, concluyéndose los trabajos de los talleres a mediados del año 1910, al final de la presidencia del Dr. José Figueroa Alcorta y a principios de la del Dr. Roque Sáenz Peña.
En oportunidad de su inauguración, asistieron entre otras autoridades, el titular de la cartera de Obra Públicas de la Nación, el Gobernador de la Provincia de Tucumán, Dr. Próspero Mena, y el General alemán Von Der Colts que había sido invitado por el gobierno argentino para la conmemoración del primer centenario del 25 de Mayo de 1810.
Este acto coincidió con la inauguración de la importante línea de Tucumán a La Quiaca, cuya construcción estuvo a cargo de la misma compañía y constituyó un avance cultural a las provincias y territorios más alejados del norte argentino.
Esto representaba lo que era, en ese entonces, un proyecto de país que bien podría ser imitado hoy mismo.
*Texto de Ariel Espinoza

