El famoso cuento del tío: vestidos como operarios de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), amenazaban con cortar el servicio del agua y exigían dinero a los residentes de Tafí Viejo, para solucionar el problema. La Policía detuvo a uno de los sospechosos. Se trata de Pablo Ezequiel Agüero, de 35 años.
Carlos Javier Fucho, una de las víctimas, realizó la denuncia en las redes sociales: “Acaban de entrar a robar a mi casa dos tipos vestidos con uniforme de la SAT, estaba mi padre y le hicieron el ‘cuento del tío’”.
“Le cortaron el agua desde afuera y con credenciales y ropa de la SAT, le dijeron que venían a cambiar el medidor de la empresa. Al ver que no tenía agua, mi papá hizo pasar a uno de los ladrones a mi casa y lo dejó subir a la terraza para que viera el tanque. En simultáneo, su compañero entró por atrás sin que mi padre se diera cuenta y le sacaron una bicicleta. luego se fueron”, relató.
Además Fucho indicó: “le pidieron $ 6.000 a mi padre y él creía que todo era cierto, no tenían agua en ese momento y le abrieron la tapa del medidor para revisar”.
Los malvivientes ya habían cometido otro robo similar. Unos días atrás habían ingresado a la vivienda de Carmen Rodero Pérez y le habían sustraído $ 3.000 por un supuesto servicio de reparación del medidor de agua. La jubilada luego se presentó en la SAT, donde le explicaron que no se trató de empleados de la empresa. Inmediatamente, realizó la denuncia en la comisaría.
Las víctimas aportaron datos: circulaban un Chevrolet Celta negro. El auto fue encontrado el sábado en avenida República Líbano al 1.000 de la capital y en ese lugar arrestaron también a Agüero, el principal sospechoso. Se secuestró prendas de ropa y tapas de agua de la empresa SAT, junto a materiales de plomería, documentaciones y credenciales.
“Quedaron registrados por las cámaras del pasaje. Los tipos hicieron inteligencia en la zona, habían pasado anteriormente, se detenían en comercios cercanos para hacer más creíble el relato que usaban para estafar y para tratar de conseguir información. La Policía encontró también unas alhajas que pertenecían a mi madre y que no sabíamos que nos habían robado”, explicaron fuentes policiales.

