El arranque del fin de semana llega con temperatura agradable, pero el cielo cargado de nubes siembra la duda sobre si la jornada terminará pasada por agua.
Durante la madrugada y la mañana, el termómetro marcará un inicio fresco con una mínima de 14 °C y cielo mayormente nublado. Hacia la tarde, las condiciones se mantendrán similares y la máxima alcanzará unos cómodos 25 °C, con vientos leves que no superarán los 12 km/h.
Sin embargo, la gran incógnita aparece hacia el cierre del día: con la llegada de la noche, la probabilidad de precipitaciones aumentará hasta un 40 %, abriendo la posibilidad de chaparrones aislados y un paulatino descenso térmico hacia los 20 °C.

