Despedido. Sin más... Si bien falta todavía la confirmación oficial, José Mourinho fue despedido del Tottenham Hotspur a seis días de disputar la final de la Copa de la Liga en Wembley frente al Manchester City y horas después de la confirmación de los Spurs como parte de la futura y polémica Superliga europea.
El equipo centenario del norte de Londres que tiene a Erik Lamela y Giovani Lo Celso en sus filas (además de Kane, Bale y Son) supo ser líder hasta el mes de noviembre (incluyó una racha invicta de 11 partidos), cuando empezó a desbarrancar. Este fin de semana, el 2-2 ante Everton pareció ser la gota que rebasó el vaso.
Vale recordar también que, hablando de Europe League, los Spurs fueron eliminados por el Dinamo Zagreb de un modo peculiar: después de ganar 2-0 la ida en Inglaterra, cayó 3-0 en Croacia en la revancha.
"José es un verdadero profesional que mostró una enorme capacidad de recuperación durante la pandemia. A nivel personal, he disfrutado trabajando con él y lamentamos que las cosas no hayan salido como ambos habíamos previsto. Siempre será bienvenido aquí y queremos agradecerle a él ya su cuerpo técnico por su contribución", le despidió el presidente del Tottenham, Daniel Levy, en un comunicado.
Mourinho firmó un contrato de cuatro años, hasta junio de 2023, cuando fichó por el Tottenham para reemplazar a Mauricio Pochettino, por lo que los Spurs habrán tenido que llegar a un acuerdo con el técnico luso o pagarle los dos años restantes, a razón de casi 20 millones de euros por temporada. Ahora, la dupla de ex's Ryan Mason (debió retirarse del fútbol por un golpe en la cabeza) y Chris Powell comandará interinamente al equipo.

