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Sector lácteo en crisis: Analizan suspender a trabajadores

ARSA que produce postres y yogures está en concurso de acreedores. Busca suspender a trabajadores de sus dos plantas de producción.

La firma láctea Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (Arsa), una de las compañías que estaba dentro del holding Vicentin y que actualmente es gerenciada por la venezolana Maralac -que en Argentina también opera con La Suipachense- busca suspender a parte de sus más de 500 trabajadores ante la estrepitosa caída en las ventas. En la otra vereda el gremio que representa a los trabajadores lácteos rechazó la decisión y se abre así un frente de conflicto que puede agravar aún más la situación de la compañía que además atraviesa un concurso de acreedores.

El pasado martes autoridades de la firma que antes de ser comprada por el Grupo Vicentin era parte de SanCor, citaron a representantes de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) para comunicarles la decisión de suspender a trabajadores de sus dos plantas de producción localizadas en la provincia de Buenos Aires y en Córdoba.

Mientras tanto desde el gremio rechazaron de plano la iniciativa y amenazaron con realizar fuertes medidas de fuerza. En este marco, desde el empresa detallaron en un comunicado: “esta reunión, que se llevó a cabo por pedido de la propia empresa, tenía como fin presentar en detalle la crítica situación que la compañía se encuentra atravesando, en la búsqueda de alcanzar consensos con dichas autoridades para poder avanzar en alternativas que permitan, a partir de una reestructuración y reingeniería de los procesos productivos, garantizar la continuidad de las operaciones de la empresa, en un contexto sumamente difícil, signado por un marcado deterior del poder adquisitivo y como consecuencia una gran caída del consumo en general y de los productos que elabora nuestra compañía en particular”.

Lo cierto es que la situación que atraviesa la empresa que produce los postres y yogures de SanCor y opera con marcas como Yogs, Shimy o Sancorito, entre otras, no es aislada. Según los datos del Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA) en el primer cuatrimestre de año, las ventas de productos lácteos en el mercado interno cayeron 17,2%. Los segmentos con mayor valor agregado son los más perjudicados, por caso, el consumo de postres y yogures se derrumbó 50,3% interanual en abril, el de leches chocolatadas y saborizadas bajó 45% y el de quesos de pasta muy blanda casi 25%. La principal causa una fue las subas de precios y el retraso en el poder adquisitivo del sector medio de la población que demanda en mayor cuantía estos productos.

Mientras tanto, el panorama de Arsa parece ser todavía más complejo porque en diciembre pasado se presentó en concurso preventivo de acreedores. Finalmente la justicia comercial abrió el proceso a fines de marzo pasado, pero hoy parece estar lejos de sanear su situación económica.

Ante la justicia, la empresa declaró tener un pasivo de poco más de $49.700 millones en 339 acreedores, a los que se suman $67.300 millones eventuales por garantías de deudas de terceros, cuando realizó la compra a Sancor en 2016.

Una de los escollos para salir a flote y que marcan desde la gerencia de la empresa, es la elevada plantilla de trabajadores que posen en un contexto de caída de producción y consumo en baja. Algo que desde el gremio de trabajadores lácteos niegan rotundamente e insisten que avanzarán con medidas de fuerza. Una situación muy similar a lo que está sucediendo en la cooperativa láctea SanCor, que actualmente produce muy pocos productos y está perdiendo presencia en las góndolas.

FUENTE: Ámbito

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