Según datos del Boletín Epidemiológico Nacional, los casos notificados pasaron de 10.896 en 2020 a 17.283 en 2025, lo que representa un incremento cercano al 60%. La tendencia continúa durante este año, con 11.286 casos acumulados hasta la semana epidemiológica 40 de 2026, un 18% por encima de la mediana registrada para el mismo período entre 2022 y 2025.
La situación fue analizada durante el 54° Congreso Argentino de Medicina Respiratoria, donde se presentó un estudio sobre la evolución de la enfermedad entre 1980 y 2025. Los especialistas advirtieron sobre el aumento de los diagnósticos en menores de 15 años, cuyas notificaciones registraron un crecimiento promedio anual del 19,1% entre 2020 y 2024. Este fenómeno podría evidenciar la existencia de adultos que no fueron diagnosticados oportunamente, favoreciendo la transmisión.
Dificultades en los tratamientos
Otro de los principales problemas es la interrupción de los tratamientos. Según los registros nacionales de 2024, solamente el 53,3% de los pacientes alcanzó un resultado terapéutico exitoso, mientras que el 16% perdió el seguimiento y el 7,5% falleció, lo que equivale a 1.263 personas.
Los especialistas señalaron que la pobreza, el hacinamiento y las dificultades de acceso al sistema sanitario favorecen la propagación de la enfermedad y dificultan la continuidad de los tratamientos. Además, advirtieron que la interrupción de la medicación puede provocar resistencia a los fármacos.
FUENTE: Ancasti