"Son muchísimas las pérdidas mensuales, los empleados tienen ayudas del Estado pero no alcanza. El peluquero vive de la actividad, no podemos seguir más de esta forma porque las pérdidas son millonarias", lamentó el estilista reconocido a nivel internacional Leo Paparella y lanzó un pedido que se torna reiterado para la vuelta a la actividad, pese a haberse concretado, por ejemplo, de manera reducida en Tucumán.
Sin ahondar en conceptos, lo primero que dijo en la entrevista con LV12 Radio Independencia sobre la situación de su actividad fue que "acá estamos muy mal, la situación está insostenible, la gente quiere trabajar, la está pasando muy mal. Hay 500 mil personas que trabajan en este oficio, tengo sucursales en Tucumán y Mar del Plata que pudieron abrir, pero acá hay 35 salones, de los cuales hay 3 abiertos. Va a quedar mucha gente en la calle".
Paparella hizo un análisis de su situación como dueño de una de las grandes marcas del mercado: "la gente está yendo a domicilio, trabajando en negocios cerrados, las grandes marcas no lo podemos hacer, es imposible. Esta gente puede tener problemas legales, multas, nosotros tenemos que esperar que nos autoricen para poder abrir".
Por último, hizo referencia a cómo se trabaja en los puntos del país con sucursales que pudieron retornar a la labor por la flexibilización: "no se llegó a trabajar con la misma cantidad de gente, hay que dar turnos, distancias entre clientes, los horarios son más reducidos, pero por lo menos están trabajando", y cerró: "por lo menos que acá nos dejen abrir las puertas, vos no podés mantenerte dos meses y medio sin que te quede un peso, los ahorros se van comiendo, uno trata de aguantar pero es imposible".

