Será un fin de año sin descanso en la Cámara de Diputados. Esta semana, aunque sea corta, será una de las más intensas, con el regreso de los debates presenciales y la discusión del proyecto del Gobierno para la legalizar la interrupción voluntaria del embarazo. Será una sesión de dos días, treinta horas de discursos y fervorosas manifestaciones a favor y en contra de la iniciativa del aborto en las puertas del Congreso.
Con respecto a este tema, Osvaldo Jaldo enfatizó que "hubiésemos preferido que la discusión del aborto no llegue en esta fecha de fin de año. La posición personal es conocida, estamos a favor de las dos vidas a tal punto que la Legislatura de la provincia declaró como única provincia a Tucumán como provida, no fue unánime pero si mayoritaria. Los legisladores votaron para que Tucumán sea convertido en provida".
"Nuestra posición es pública, clara, contundente y definida".
El vicegobernador expresó que "con los diputados se puede hablar pero hay que respetar la decisión de las voluntades de cada uno".
Toda la atención está focalizada en el maratónico debate sobre el aborto, uno de los emblemas de campaña de Alberto Fernández. La iniciativa se discutirá junto con el llamado "Plan de los mil días", otra iniciativa del Gobierno destinada a la protección integral de la mujer embarazada y de la primera infancia. Ambos proyectos recibirán mañana dictamen de las respectivas comisiones y, sin perder tiempo, se llevarán al día siguiente al recinto.

