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Un informe de Unicef refleja las desigualdades que marcan la infancia en Argentina

Se analizaron datos de 2016 a 2025 y confirman que el lugar de residencia sigue marcando diferencias clave en educación, salud, economía y violencia contra niñas y niños.

¿Cómo crecen los chicos en Argentina? ¿Cuáles son las diferencias entre un niño que vive en la Ciudad de Buenos Aires, otro en el Chaco y otro Santa Cruz? ¿Cuáles son las desigualdades marcadas por su nacimiento? De todas estas dudas surge el Panorama provincial de la infancia, elaborado por Unicef, que analiza la situación de los niños, niñas y adolescentes de todo el país a lo largo la última década por medio de un Índice Provincial de Niñez (IPN). En esta primera edición, el resultado es claro: si bien hubo avances en las 24 jurisdicciones, el lugar de residencia sigue siendo determinante en la forma en que crecen los chicos.

El documento analiza, en un período que va de 2016 a 2025, aspectos clave para el desarrollo de la infancia, como las condiciones socioeconómicas, la situación de la educación, de la salud y del embarazo de niñas menores de 15 años, un fenómeno que puede estar asociado a contextos de violencia y vulneración de derechos.

“La edición correspondiente a 2025 muestra un país con diferencias provinciales marcadas. El promedio nacional del índice alcanza un valor de 0,630 en la escala que va de cero a uno, pero esa cifra resume situaciones muy heterogéneas. Tierra del Fuego y Ciudad de Buenos Aires se ubican en el extremo superior, mientras que Formosa registra el valor más bajo”, sostiene el informe. Y agrega: “El lugar de residencia continúa asociado, por lo tanto, con diferencias considerables entre las niñas, niños y adolescentes en lo referido a las condiciones económicas, las oportunidades educativas, los resultados sanitarios y la incidencia del embarazo en niñas menores de 15 años”.

El informe señala que tomando como año base el 2016, todas las provincias lograron evolución general favorable, sin embargo, estas mejorar no son lo suficientemente importantes como reducir las brechas territoriales: “La apertura del índice por dimensiones permite comprender por qué provincias con resultados globales semejantes pueden enfrentar desafíos muy diferentes. La educación presenta el valor agregado más bajo y una evolución débil durante buena parte del período. La dimensión económica muestra una recuperación importante en el tramo final, aunque conserva fuertes desigualdades provinciales. La salud exhibe resultados heterogéneos y refuerza la necesidad de sostener políticas preventivas, vacunación y atención primaria. El embarazo de niñas menores de 15 años, como indicador proxy de violencia hacia las niñas menores de 15 años, muestra una reducción generalizada, aunque persisten diferencias considerables entre jurisdicciones”.

“El lugar donde una niña o niño vive continúa asociado con diferencias considerables en sus condiciones materiales, sus oportunidades educativas, sus resultados sanitarios y las situaciones de violencia. Conocer qué lugar ocupa cada jurisdicción en esa escala sobre condiciones de vida de chicas y chicos es importante; comprender por qué ocupa ese lugar es lo que permite comenzar a modificarlo”, afirmó el Especialista en Inclusión y Monitoreo de UNICEF Argentina, Sebastián Waisgrais.

Este panorama busca generar una mirada más abarcativa sobre las situaciones que marcan el crecimiento de los niños en el país porque combinan las condiciones materiales, educativas, sanitarias y vinculadas con la violencia en cada jurisdicción. Toda esa información se reúne en el Índice Provincial de Niñez (IPN), que permite establecer comparaciones entre las provincias y también a lo largo del tiempo. “Disponer de una métrica común y comparable mejora la calidad del diagnóstico y fortalece la capacidad institucional para monitorear avances en el tiempo”, explican desde Unicef.

Para elaborar el IPN se estableció un índice que va del 0 al 1, en el que 1 representa “condiciones relativamente más favorables” y O “ mayores desafíos”. Entonces, mientras que Tierra del Fuego y la Ciudad de Buenos Aires muestran los resultados más elevados y están por encima del promedio nacional, en la parte inferior se encuentran principalmente las provincias del norte argentino con Formosa –la que presenta la mayor distancia respecto del promedio nacional– seguida por Chaco, Misiones y Corrientes. En una zona intermedia, están La Pampa, Córdoba, Jujuy, La Rioja, Tucumán, San Juan, San Luis, Buenos Aires y Santa Fe todas provincias con realidades económicas y sociales muy distintas.

Con este tipo de medición, Unicef busca evitar “transformar el índice en una tabla de ganadores y perdedores”, y apunta a que el índice “ofrece un punto de partida para reconocer la magnitud de las diferencias e indagar qué procesos permitieron que algunas provincias avanzaran más que otras”.

¿Qué pasó en 9 años?

En términos generales hubo una evolución ascendente del índice, si se comparan los resultados entre 2016 y 2025, años en los que el promedio nacional pasó de 0,569 a 0,630 y 22 de las 24 jurisdicciones registran un valor más alto al final del período.

“Durante una década atravesada por inestabilidad económica, deterioro de los ingresos, una pandemia y fuertes tensiones sobre los servicios públicos, la mayoría de las provincias logró avances en la combinación de condiciones económicas, educativas, sanitarias y vinculadas con la dimensión de violencia”, destacan en Unicef.

Chaco es la provincia que registró los avances más importantes, a pesar de que continúa situada entre los valores más bajos en 2025. Su valor pasó de 0,322 a 0,436. En menor medida, Salta, Misiones, Formosa y Entre Ríos, también tuvieron mejoras importantes. Este dato es relevante por muestra que el progreso no quedó concentrado en provincias que ya ocupaban posiciones más favorables.

En este mismo período, Tucumán avanzó cinco posiciones y La Pampa y Córdoba cuatro. En sentido contrario, San Luis y Buenos Aires retrocedieron siete posiciones a pesar de que muestran valores levemente superiores a los de 2016. Sin embargo, esas mejoras no alcanzaron para evitar que perdieran posiciones en comparación con otras provincias.

La Rioja y Catamarca son las únicas jurisdicciones cuyo índice de 2025 es menor al nivel de comienzo de la serie en 2016.

Rafael Ramírez Mesec, Representante de UNICEF en Argentina, afirma que “basado en datos oficiales, este nuevo informe ofrece una mirada integrada sobre las desigualdades territoriales que atraviesan las niñas, niños y adolescentes en las provincias argentinas, y permite reconocer en qué áreas se registran avances y cuáles requieren esfuerzos adicionales. De esta manera, puede constituir un insumo para orientar la política pública”.

“El índice hace visibles esas diferencias y permite orientar recursos hacia los territorios donde las brechas son mayores o donde se combinan varias privaciones. Utilizada de esta manera, esta herramienta puede contribuir a que las políticas destinadas a niñas, niños y adolescentes se apoyen en diagnósticos más integrales, metas más claras y mecanismos de seguimiento más estables”, subrayó Ramírez Mesec.

Como parte de esta iniciativa, UNICEF convocó a los gobiernos provinciales a firmar el Compromiso por la niñez y la adolescencia, con el fin de dejar plasmada la voluntad de cada jurisdicción de priorizar la agenda de la niñez y lograr mejoras en los indicadores que reúne el documento.

FUENTE: ElDiarioAR

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