Cardoso reveló que buscará la posibilidad de que turistas argentinos y brasileros, que en 2019 superaron los 2,2 millones de personas que gastaron más de 1.250 millones de dólares, logren entrar a Uruguay con sus propios autos, algo común pero que hoy no está permitido por la pandemia de coronavirus.
El funcionario explicó: "Vamos a analizar la evolución de la situación epidemiológica en el país y en la región, pero tenemos la intención en octubre de poder comenzar a analizar la concreción de la próxima alta temporada de sol y playa y la autorización para comenzar a recibir turistas extranjeros, siempre respetando los protocolos".
En el país vecino está habilitado el turismo interno desde julio y solo se permite el ingreso a su territorio nacional a residentes que vuelvan del exterior y extranjeros que tengan domicilio fiscal o actividad económica o laboral en su territorio.
"Los protocolos están funcionando bien y eso quedó demostrado en las termas de Salto y Paysandú, que trabajaron al máximo de su capacidad permitida, que es el 50% de la habitual, sin que se registrara ningún caso de Covid-19", concluyó.

