El número de víctimas mortales por el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió la zona costera de Venezuela el pasado miércoles alcanzó 1.430 personas muertas, según el último informe oficial del sábado. La emergencia, que dejó graves daños en el estado La Guaira, llevó a las autoridades a declarar la zona como área de desastre y a establecer el control militar en la región.
El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, precisó que los terremotos provocaron 3.238 heridos y afectaron a 3.142 familias, la mayoría residentes en La Guaira. “Solicito a todos los ciudadanos no viajar hacia La Guaira de manera particular para facilitar el traslado de la maquinaria pesada y de los heridos”, expresó.
Las operaciones de rescate se intensificaron casi 72 horas después del desastre, con el despliegue de una mayor cantidad de maquinaria y la llegada de rescatistas internacionales. Las autoridades informaron que se movilizaron más de 30.000 funcionarios, entre bomberos, policías, militares, médicos, paramédicos y psicólogos venezolanos para asistir a las víctimas. De acuerdo con el parte oficial, 73.736 familias recibieron atención en el marco del dispositivo de emergencia.
El estado La Guaira se mantiene como el foco principal de las operaciones, tras registrar el mayor número de víctimas y daños materiales derivados de los sismos. La zona continúa bajo vigilancia de las fuerzas de seguridad.

