Desde noviembre del 2024 que las empresas con bajas en las ventas no superaban a las que tenían mejoras, llegando en el transcurso de ese período un 52% de empresas con suba en sus ventas. Entre las principales problemáticas del sector se encuentra la caída de la demanda (77%) en primer lugar. Esta preocupación aumentó 4 puntos porcentuales en el conjunto de respuestas respecto al bimestre anterior, alcanzando su nivel más alto desde el segundo bimestre (marzo-abril) del 2024.
En segundo lugar se encuentra el incremento de costos, representando el 17% del total de las respuestas de las empresas. Otros problemas incluyen la competencia desleal con productos importados, la presión impositiva y los retrasos en la cadena de pagos.
Tras varios bimestres de descenso, la acumulación de stocks excesivos volvió a aumentar: alcanza al 35% de las empresas, representando un incremento de 11 puntos porcentuales respecto al bimestre anterior, y acercándose a los niveles registrados en el cuarto bimestre (julio-agosto) de 2024. Como contrapartida, caen tanto la percepción de stocks equilibrados (-9 puntos porcentuales) y de stocks insuficientes (-2 puntos porcentuales) respecto al bimestre anterior. En la gestión laboral, se registró un incremento en las medidas de ajuste de la plantilla de personal.
La venta de ropa cayó 7,7% en el tercer bimestre mayo-junio contra 2024.
Precios e industria
"La incapacidad de trasladar costos salariales a precios (58% de las empresas) y los ajustes parciales (23% de las empresas) explican en gran medida por qué el IPC de prendas de vestir se desacopla del nivel general", señala el informe de CIAI. La imposibilidad de trasladar costos a precios se concentraba en bimestres anteriores casi enteramente en confeccionistas, en esta encuesta empieza a afectar también a marcas que confeccionan (empresas integradas).
La principal medida sigue siendo la reducción por jubilaciones y/o renuncias no reemplazadas, con el 24% (aumento de 6 puntos porcentuales con respecto al bimestre anterior); le siguen los despidos, con un 18% (aumento de 5 puntos porcentuales respecto al segundo bimestre).
Por último, las expectativas económicas para lo que queda del 2025 bajaron, quedando en 48% las “regulares”; 23%, las “malas” y reaparecen las “muy malas”, con el 11% (siendo que en el bimestre anterior no figuraron).
Mientras que en la evolución de las ventas para los próximos tres meses solamente el 14,5% considera que mejorarán. Del lado contrario, el 25,8% cree que empeorarán, entre tanto un 60% prevé que no tendrá variaciones. Dentro del dato de la inflación de junio, la división de “Prendas de vestir y calzado” aumentó un 0,5%, marcando una leve suba debido a una mayor competencia con la ropa importada, la cual cerró en 1.572 millones de pesos gastados por los consumidores entre enero y mayo del 2025.