Guillermo “Willy” Torre, párroco de Cristo Obrero en la Villa 31 fue diagnosticado con coronavirus de manera leve. Está en condiciones estables, aislado en un hotel del centro porteño. La información fue difundida por el Equipo de Sacerdotes de Villas y Barrios Populares de la Ciudad y el Gran Buenos Aires.
Su estado general "es bueno" y "no tiene fiebre". El comunicado resalta que "cuando algunos se preguntan dónde están los curas villeros en tiempos de pandemia, decimos que están compartiendo la vida de sus vecinos en las buenas y en las malas".
"Ahí estamos acompañando a nuestros vecinos, compartiendo la vida y tratando de preservar su salud y garantizar el sustento diario; lo hacemos desde nuestros comedores y merenderos, escuelas transformadas en hogares de ancianos, gimnasios y parroquias que albergan familias que precisan salir del hacinamiento", detallaron.
Recordaron, además, un documento que presentaron el 5 de mayo pasado, en el que advirtieron que "la pandemia hace que se visibilicen problemas estructurales" en los barrios. Ese documento, difundido por el obispo Gustavo Carrara, llevaba la firma de Torre, entre otrso 40 curas villeros.
"La realidad se nos vino encima. Por esto entendemos que las necesidades de nuestra gente están por sobre los riesgos que asumimos al seguir viviendo en nuestros barrios", resaltaron.
Antes del comunicado, el Padre José María “Pepe” Di Paola había revelado la información en el programa "Sólo Una Vuelta Más", en el canal de noticias TN.
En una entrevista con TN, el cura ahora diagnosticado con Covid-19 había anticipado la llegada de la pandemia a los barrios vulnerables. En la nota, el sacerdote expresó que estaba "con preocupación, no solo por esta enfermedad rondando, sino por las dificultades que se encuentran en el barrio en medio de esta pandemia, que son varias, por ejemplo el agua".
"La ayuda espiritual es muy importante es muy importante: hacemos videollamadas. La gente necesita fortaleza espiritual", había agregado. "Muchas veces tenemos que ir a acercarnos a la gente", aclaró. Con esta modalidad, los sacerdotes se exponen al contagio de manera inmediata.
"Los comedores están haciendo un gran esfuerzo", consignó. "El barrio es tan grande que la asistencia no llega a todos lados".
No está clara la situación de otro cura villero, que trabaja en Villa Fiorito, que también tendría coronavirus. Sin embargo, el dato no está confirmado.

