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Villa Belgrano conmemoró la Batalla de Tucumán y a la Virgen de la Merced

El pueblo ubicado en el departamento de Alberdi se vistió de celeste y blanco. El vicegobernador Osvaldo Jaldo participó de los festejos con vecinos de la zona.

 

 Hoy el pueblo de Villa Belgrano, en el departamento de Juan Bautista Alberdi, se vistió de celeste y blanco para conmemorar un nuevo aniversario de la Batalla de Tucumán y celebrar la advocación de la Virgen María del 24 de septiembre, fecha que se recuerda como el día de Nuestra Señora de las Mercedes. El vicegobernador Osvaldo Jaldo, a cargo del Poder Ejecutivo, participó de los festejos junto con los vecinos de la zona.

Una vez más, vemos la fe de Villa Belgrano. Le pedimos a la Virgen que nos ilumine y acompañe, pero fundamentalmente que proteja a este pueblo del interior y a todos los tucumanos”, dijo Jaldo esta mañana, desde el sur de la provincia.

El Vicegobernador estuvo acompañado por el presidente primero de la Legislatura, Antonio Ruíz Olivares; la legisladora Nancy Bulacio; y la delegada comunal de Villa Belgrano, Graciela Juárez. 

"Gracias a todos los vecinos por recibirnos; en nombre del gobernador Juan Manzur queríamos estar junto al pueblo en estos festejos por el 24 de septiembre”, subrayó el Vicegobernador.

La Patrona de Tucumán

Dos acontecimientos reviven los argentinos y especialmente los tucumanos cada 24 de septiembre: la devoción a la Virgen de las Mercedes, Patrona y Abogada de la ciudad, y la invocación a su imagen que realizó Manuel Belgrano el día en que se desató la Batalla de Tucumán, un enfrentamiento sin precedentes en las luchas contra los realistas que afirmó la independencia del país.

La especial creencia que tiene los tucumanos hacia la Virgen de las Mercedes se inicia desde los orígenes de Ibatín, fundada por Diego de Villa Roel en 1565. Durante 120 años los españoles llegados a estas tierras depositaron su fe en la sagrada imagen traída desde Cusco, Perú, por los frailes, lo que marcó el rumbo de la religiosidad y de la conquista espiritual de la población originaria y mestiza. Incluso su imagen acompañó el peregrinaje del pueblo cuando debió abandonar la ciudad de Ibatín asechada por sequías, inundaciones y pestes.

Por los muchos favores que la Virgen de las Mercedes dispensó a los tucumanos, en 1867 el Cabildo la nombró Patrona y Abogada de San Miguel de Tucumán. Pero la fe en su imagen, cuyo sentido teológico “es la perfecta libertad y la liberación de la humanidad y del Cosmos”, iba a tomar gran relevancia a partir de la Batalla de Tucumán, un 24 de septiembre de 1812, coincidentemente el día en que el mundo le demuestra su devoción.

Un triunfo impensado por los realistas

La crónica del glorioso triunfo de la Batalla de Tucumán comienza a escribirse con la lucidez, la valentía y la pasión de Manuel Belgrano, quien en febrero de 1812 toma el mando del Ejército del Norte que venía de ser derrotado en la batalla de Huaqui en 1811. Belgrano se instala el cuartel General de San Salvador de Jujuy. Pero las tropas, desmoralizadas y abatidas, no estaban en condiciones de enfrentarse a las fuerzas realistas del brigadier peruano Pio Tristán que contaba con 3.000 hombres expertos.

El  Triunvirato le ordena a Belgrano replegarse hasta Córdoba para reorganizarse. La retirada fue masiva y se decide arrasar e incendiar todo lo que le pudiera dar cobijo o serle útiles a los realistas. El objetivo era quitarles la posibilidad de manejar los recursos que puedan llegar a necesitar. Este proceso histórico se conoce como el Éxodo Jujueño: cuando los españoles entraron, hallaron la ciudad solitaria y sin habitantes.

Durante el retroceso hacia Córdoba, Belgrano llega a Burruyacu, Tucumán. Enterada la población de su presencia se produce un estado de asamblea liderada por el Bernabé Araoz, quien logra entrevistarse con Belgrano y convencerlo de dar batalla en Tucumán.


Fuente: Comunicación Tucumán

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