Aunque en internet pueda aparecer presentado como un juego, una prueba entre pares o una manera de conseguir reconocimiento, no se trata de una conducta inocua. Una ausencia prolongada puede generar una situación de riesgo y desencadenar una verdadera emergencia para la familia y para los organismos encargados de intervenir ante una desaparición.
En diálogo con LV12, el secretario de Políticas sobre Adicciones, Lucas Haurigot Posse, aseguró que están viendo con preocupación este reto, pero no es nuevo. "Esta forma de desaparecer por 48 horas tuvo sus primeros indicios en 2017 y se regenera con una nueva generación de adolescentes. Hoy la OMS dice que la adolescencia empieza a los 10 años".
"El reto viral es desaparecer sin dejar rastros ni información a la familia, algo que genera gran preocupación y una movilización en distintas instituciones de seguridad y justicia", agregó.
Para Haurigot Posse, "esto parece como diversión, pero genera alta repercusión y el niño lo único que quiere es ganar popularidad en las redes. Nuestras adolescencias e infancias tienen dos universos: la vida real y la vida virtual".
"Estos retos lo hacen de forma virtual, entonces hay que empezar a tomar en serio este universo virtual y hablar con nuestros hijos para ver qué consumen en redes", concluyó.