Las dos últimas noches de octubre, después de tres décadas, fueron las más largas y oscuras para productores agropecuarios y para muchas bodegas del país. Las condiciones atmosféricas trajeron consigo heladas tardías, una de las adversidades climáticas más difíciles de enfrentar para la agricultura en general y la vitivinicultura en particular.
Silvia Gramajo, presidenta de los vitivinicultores tucumanos, dialogó con LV12 Radio Independencia para referirse a este tema. "Es muy triste. Es lamentable. Es una helada tardía que nunca se vio en los últimos años por lo menos de lo que yo conozco. El 1° de noviembre a la madrugada fue durísimo con 3° bajo cero en algunos lugares, 5° bajo cero en las zonas más altas y esto ha dejado una situación de drama", comenzó diciendo.
"Casi todos los productores que están generando vinos en Tucumán han sido afectados en su totalidad. Diría que casi el 90% de la producción está tirada en las viñas porque pasa el tiempo y el sol va demostrando la afectación de la helada. Esto afecta a todos los productores y pequeños productores de la zona del Valle Calchaquí. Hay alrededor de 200 productores que están totalmente afectados", indicó.
"Es una condición de desastre".
Gramajo dijo que "hoy vamos a estar en Luna de Cuarzo donde van a venir los técnicos y estamos esperando a los productores también para hacer catarsis de esta situación y ver cómo seguir adelante, cuáles serían las propuestas para poder reinventarse o continuar".
"El hecho de que no haya una cosecha en febrero o marzo del año, implica que no va a haber vino en 2023 y 2024. Las consecuencias gravísimas son de acá a dos años. Esto va a significar no sólo el problema tucumano sino también que no se va a conseguir uvas de zonas aledañas", lamentó.

