El clima festivo comenzó a tornarse tenso a un par de horas del inicio de la final, cuando un grupo de hinchas británicos comenzó a tirar botellas y piedras, y generar destrozos en las inmediaciones del estadio.
En Twitter, la policía de Londres pidió a los aficionados que no acudiesen a Wembley en caso de no disponer de entradas, ya que la zona está “extremadamente frecuentada”. Pero esto no sucedió. Muchos fans sin boletos llegaron hasta las puertas del estadio y lograron romper el cerco policial. Es que los agentes no pudieron contener la marea humana que se agolpó para poder ser parte de lo que podría ser un partido histórico.
Luego, el estadio de Wembley emitió un comunicado confirmando que con ayuda de la policía evitaron que los hinchas entraran gratis. "Estamos lidiando con un incidente que ocurrió en el área del perímetro de seguridad exterior del estadio, con el apoyo de la policía. Las medidas de seguridad se activaron rápidamente en las áreas relevantes y no hubo violaciones de seguridad de personas sin boletos que ingresaran al estadio", afirmaron.
Varias decenas de millares de aficionados ingleses se congregaron en torno al estadio desde la mañana de este domingo y algunos de ellos, ya bajo los efectos del alcohol, comenzaron a lanzar piedras, latas de cerveza, mochilas o conos de señalización hacia los transeúntes.
Incluso tres aficionados italianos sufrieron los actos vandálicos de los ingleses, constató un periodista de AFP, a pesar del elevado número de policías desplegados en las inmediaciones del estadio. Al término del encuentro, según la prensa europea, hinchas de Inglaterra agredieron a hinchas de Italia. +

