"Un yogur es una leche fermentada con bacterias beneficiosas. Cuando uno consume las mismas están vivas y entran al intestino ejerciendo efectos positivos sobre la salud. Nosotros en el Cerela hemos seleccionado una bacterias específicas que tienen actividades que potencian el sistema inmune, entonces lo probamos en un modelo de cáncer de mama metastásico y vimos que tenían muy buenos efectos con respecto a esta migración del tumor hacia otros tejidos", explicó en LV12, Nicolás Cerasuolo, licenciado en Biotecnología.
A su vez, "reduce los efectos negativos de la quimioterapia".
Cerasuolo indicó que los experimentos los realizaron en un contexto de quimioterapia de administración oral. "Es una droga que se llama Capecitabina y hemos visto que muchos de los efectos negativos como pérdida de peso, fatiga e inflamación a nivel intestinal, son reducidos por la administración del yogur, sin interrumpir el efecto anti metastásico propio del fármaco".
El licenciado comentó que hicieron ensayos preclínicos en roedores. "Probamos los efectos, se hace una inducción de la metástasis y ahí comenzamos a administrar el yogur. También hicimos controles para saber si los efectos se deben a este producto y hemos corroborado que estas bacterias tienen efectos antimetastásicos".
Comercialización
Por el momento los investigadores están en etapa de pruebas con bibliografía a mano "para que las empresas puedan utilizar esta información y vean que hay un producto valioso tucumano que puede llegar a salvar vidas y mejorarla".
"Son años que lleva la investigación y es buena la difusión y comunicar a la sociedad para que sepan la importancia de esto", finalizó Cerasuolo quien presentará los resultados de esta investigación en las 33ª Jornadas de Jóvenes Investigadores de la AUGM, que se realizarán en Porto Alegre, Brasil, donde expondrá los avances del proyecto que desarrolla junto al equipo de investigación del CERELA.