La etimología del nombre consta de dos partes: el primer segmento proviene del verbo (din) ‘juzgar’, ‘contender’ o ‘alegar y la porción final es (El), abreviatura de ‘Elohim’; ‘Dios’, ‘divinidad’. Por lo tanto, Daniel es como ‘Dios es mi Juez’ o ‘Juicio de Dios’
Se tiene poca la información sobre la vida de este Santo, aunque se encuentran algunos detalles en el libro bíblico que lleva su nombre, donde dice que Daniel pertenecía a una familia noble del Reino de Judá, tal vez emparentada con la realeza.
En su juventud, en las secciones deuterocanónicos que son textos y pasajes del Antiguo Testamento, nos describe que a los catorce años fue conducido cautivo a Babilonia. Se conoce con el nombre de Cautiverio de Babilonia o Cautividad en Babilonia al período que comprende desde el año 586 hasta 537 a.E.C. en el que parte considerable de los hebreos estuvieron exiliados en Babilonia.
Siendo adolescente tuvo una intervención decisiva en el proceso contra Susana, bella mujer, esposa de Joaquín, un rico e influyente judío en el Exilio Babilónico. Había sido acusada injustamente de adulterio por dos ancianos que eran jueces y la deseaban carnalmente. Cuando los rechazó comenzaron a difamarla; Daniel no solo defendió su inocencia sino que probó, por medio de un hábil interrogatorio, que los propios denunciantes eran quienes habían acosado a la mujer, calumniándola al no haber cedido a sus deseos.
El rey Nabucodonosor II ordenó escoger un grupo de jóvenes hebreos para ser educados, entre ellos el joven Daniel, siendo introducidos en la cultura mesopotámica. Estos jóvenes se iniciaron en aprender desde su lengua y costumbres. Debido a esto, recibieron nombres en lengua acadia después de lo cual entrarían al servicio del rey.
Daniel y sus tres compañeros fueron presentados ante Nabucodonosor quien, dice el texto: “los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en su reino”.
En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, el monarca tuvo un sueño que lo dejó profundamente angustiado, por lo que convocó a sus astrólogos y expertos en artes adivinatorias, y les exigió lo interpretasen. Mas, para asegurarse de que no lo engañaran en el momento de interpretar su sueño, los puso a prueba explicándoles que existía una gran dificultad: les dijo que había olvidado su propio sueño.
Ante la falta de respuesta satisfactoria de parte de sus sabios, el rey se irritó y ordenó que los ejecutasen. Daniel, que no había estado presente en ese episodio, fue también arrestado pero, al enterarse acerca de lo ocurrido, solicitó un plazo para poder responderle al soberano. La petición le fue concedida. Entre tanto, Daniel y sus compañeros oraron pidiendo les revelase el misterio.
Esa noche, en una visión, le fue revelado a Daniel el sueño y al día siguiente se presentó en la corte proporcionando los detalles y la interpretación. Este hecho marcó el reconocimiento de Daniel, fue nombrado gobernador de la provincia de Babilonia y jefe de sabios y expertos. Del mismo modo, los tres jóvenes judíos recibieron importantes cargos en la administración imperial.
Daniel permaneció en la corte real durante todo el reinado de Nabucodonosor y continuó ligado a ella cuando Belsasar le sucedió en el trono.
Acerca de su muerte no existen testimonios bíblicos, pero podemos concluir que aún vivía durante el reinado de Ciro, en Babilonia a partir de 539 a.E.C., es posible que alcanzara una edad centenaria. Su muerte se sitúa, entonces, entre el tercer año del reinado del mencionado soberano persa, es decir entre 536 y 530 a.E.C.
Fuente analitica.com

