El Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Zárate-Campana condenó este miércoles a 19 años de prisión a Claudio Contardi, ex esposo de Julieta Prandi, por abuso sexual agravado y violencia de género.
Los jueces lo hallaron culpable de haber abusado sexualmente a la modelo cuando estaban en pareja y de haberle provocado un daño psicológico. Quedó detenido de inmediato. Pero cuáles fueron los fundamentos de los magistrados Daniel Répolo, Lucía Leiro y Mariano Aguilar para llegar a la sentencia.
Según el documento con los fundamentos del fallo, allí se señala que los hechos, ocurridos entre el 28 de julio de 2015 y marzo de 2018 en la localidad de Escobar, consistieron en abusos sexuales con acceso carnal ejercidos de manera reiterada bajo amenazas y violencia física y psicológica, generando un grave daño a la salud mental de la víctima.
"Este fallo marca un precedente jurídico y sobre todo social porque va a tener una enorme trascendencia, por un lado porque reafirma que la integridad sexual y dignidad humana son bienes jurídicos que deben protegerse con todo el peso de la ley y darle suma importancia a este tipo de hechos que con el paso del tiempo y el avance de las legislaciones que tratan de erradicar la violencia de género, siguen apareciendo y sucediendo", sostuvo en LV12, la abogada penalista Paula Morales Soria.
Para la letrada, "esta condenada elevada le va a dar la posibilidad a muchos jueces de aplicarlas en hechos similares y también a nosotros como abogados penalistas y querellantes en representación de las víctimas".
El sistema judicial
Morales Soria indicó que muchas víctimas como Julieta Prandi, "enfrentan no solo la violencia física y psicológica de su agresor, sino también un sistema judicial que las somete a un calvario de revictimización. Hace 20 años está con esto y creo que es algo a retocar y trabajar dentro del Poder Judicial y otros poderes del Estado".
En cuanto a casos de abuso sexual en la provincia, dentro del ámbito del matrimonio, dijo: "Existen demasiado y nos ha tocado representar en nuestro estudio jurídico. Lo que si, cuesta mucho que se denuncien y probarlos porque suceden en un ámbito de mucha intimidad, donde no hay otros elementos para probar más que una lesión física. Pero en este caso Julieta Prandi ha podido hablar y el mensaje es que cada historia merece ser escuchada, cada derecho merece ser defendido y cada agresor debe enfrentar las consecuencias de sus actos".
"Esto abre una puerta para que otras mujeres se animen a dar el paso y denuncien, que sepan que no están solas", cerró

