"Se complicó el caso," reconoció Carla Junqueira, representante legal de la joven de 29 años, en diálogo con C5N. De todos modos, aclaró que el proceso judicial ya superó la etapa probatoria y el video involucra a un tercero ajeno: "No debería afectar, porque ya terminaron los alegatos finales", señaló.
Sin embargo, advirtió que el escenario no se limita a lo estrictamente legal. Para la letrada, el peso de la opinión pública puede incidir en el desenlace: "El juez no debería responder a presiones sociales, pero este es un caso atravesado por demandas de la sociedad", sostuvo.
En esa línea, reveló que la querella en Brasil consideró que el regreso de la letrada al país genera una sensación de impunidad y debilita la agenda antirracista, planteos que podrían ser tenidos en cuenta por el magistrado ante las imágenes de Mariano Páez.
"Generó impotencia y refuerza una idea que la Justicia busca evitar, que es la impunidad", afirmó Junqueira, que también analizó el efecto simbólico del video. Respecto a posibles consecuencias legales, aclaró que el hecho ocurrió en territorio argentino y no puede ser juzgado por Brasil.
En paralelo, contó que Agostina Páez reaccionó con enojo al enterarse de la difusión: "Se sorprendió y se molestó mucho con su padre. Se enteró por los medios", explicó. El episodio también tuvo repercusión en Brasil, donde distintos medios lo interpretaron como una señal que pone en duda la sinceridad del pedido de disculpas de Páez.
El padre de Agostina Páez habló sobre el video donde se lo ve haciendo gestos racistas: "Trucado"
Tras la viralización de un video en el que presuntamente aparece Mariano Páez realizando gestos claramente racistas, el padre de la joven abogada recientemente liberada en Brasil salió a hablar de esas imágenes, en medio de los repudios generalizados.
Incluso, Agostina fue contundente al referirse al episodio, al afirmar que la escena por la que ella misma fue imputada en el país vecino “es lamentable y lo repudio”, asegurando que “no tengo absolutamente nada que ver” con el accionar de su padre y remarcando que “no puedo ni me corresponde responsabilizarme por sus actos”.
Pero su padre salió al cruce de la versión y las imágenes que lo involucran al asegurar que el video “es trucado”, presuntamente con inteligencia artificial (IA). Las imágenes muestran al protagonista haciendo gestos racistas en un bar de la ciudad de Santiago del Estero, específicamente imitando un mono, tal y como lo hiciera Agostina en Rio de Janeiro y por lo cual fue procesada judicialmente.
Mariano Páez, por su parte, dijo que “yo no soy” quien aparece en esas imágenes, a pesar del parecido físico, ratificando que “el video es trucado” para perjudicarlo y, eventualmente, a su hija, cuyo procesamiento sigue en curso en la justicia brasileña.