La goleada por 3-0 de la Selección Argentina ante Argelia no solo significó arrancar el Mundial 2026 con el pie derecho para el conjunto campeón del mundo, sino que ese triunfo quedó como el segundo más amplio en un debut mundialista, solo por detrás del 4-0 frente a Grecia en 1994, también en Estados Unidos.
Por eso la victoria contra los africanos dejó un curioso paralelismo con aquel torneo. En ambos casos, el seleccionado nacional inició su camino con una victoria contundente y un triplete de un mismo jugador: esta vez fue Lionel Messi, mientras que hace 32 años el protagonista había sido Gabriel Batistuta.
Aquel encuentro disputado el 21 de junio de 1994 en Boston también quedó marcado por un momento inolvidable. Diego Armando Maradona convirtió el cuarto gol tras una gran combinación colectiva junto a Fernando Redondo y Claudio Caniggia, antes de definir con un zurdazo al ángulo frente al arquero Antonis Minou.
Sin embargo, aquel festejo terminó opacado pocos días después. Tras el partido contra Nigeria, un control antidopaje determinó que el capitán argentino había consumido una sustancia prohibida y fue suspendido del certamen. En ese contexto nació una de sus frases más recordadas de su carrera: "Me cortaron las piernas".
La ausencia del Diez golpeó al equipo en la continuidad del torneo. Argentina perdió con Bulgaria en el cierre del Grupo D, terminó tercera en la zona y luego quedó eliminada en los octavos de final frente a Rumania.
Más allá de ese antecedente, las victorias amplias en un debut mundialista no fueron habituales para la Albiceleste. A lo largo de su historia comenzó con triunfos en Uruguay 1930, Chile 1962, Inglaterra 1966, Argentina 1978, México 1986, Francia 1998, Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.
Los estrenos más recientes, antes de esta edición, habían dejado sensaciones opuestas. En Rusia 2018 igualó 1-1 con Islandia, mientras que en Qatar 2022 sufrió la inesperada derrota por 2-1 frente a Arabia Saudita. Ahora, el equipo volvió a empezar con una actuación convincente y, además, con otro hito para Messi: alcanzó los 16 goles en Mundiales, igualó a Miroslav Klose como máximo artillero histórico y llegó a los 200 partidos con la camiseta argentina.

