Cifras alarmantes sacuden el ámbito de la obstetricia en la Argentina por el relevamiento del Observatorio de Violencia Obstétrica que funciona a nivel país: es que 9 de cada 10 mujeres que asistieron a las atenciones médicas de dicha índole recibieron maltratos por parte de profesionales. Cuáles son las formas más comunes y cuál es el origen cultural.
Es Violeta Osorio, integrante del Observatorio de Violencia Obstétrica Argentina, la que en comunicación con LV12 Radio Independencia visibilizó una nueva problemática contra las mujeres: "desafortunadamente tenemos que partir de la base de que la violencia obstétrica en Argentina constituye una de las violencias hacia las mujeres más cotidianas, sistemáticas y socialmente legitimadas".
"Según los datos que tenemos, 9 de cada 10 mujeres que acuden a las instituciones médicas para el nacimiento de hijos e hijas reciben algún tipo de vulneración y violencia, las cifras son alarmantes"
"Estamos hablando de vulneraciones que van desde el trato deshumanizado, comentarios irónicos, descalificadores, todo lo que tiene que ver con prácticas médicas que se hacen de manera rutinaria, la falta de acceso a la información para que las mujeres puedan tomar decisiones", continuó Osorio acerca de los hechos que padecen las mujeres en Argentina.
Al mismo tiempo, denunció que "la violencia obstétrica es un tipo de violencia machista, es un asunto cultural y político más que médico y científico, tiene que ver con el lugar que las mujeres ocupamos en nuestra sociedad, está muy ligada a la idea de que la maternidad es algo que debe vivirse en sacrificio y abnegación, no podemos nunca olvidarnos del mandato bíblico del 'parirás con dolor'".
"Las vulneraciones durante los procesos obstétricos se toman como algo natural, que las mujeres tenemos que pasar por una cuestión tortuosa para ser madres", lamentó, y prosiguió: "hay un factor económico muy importante detrás, esto funciona en el sector privado. El problema de obstetricia es que busca la comodidad de los profesionales que de las mujeres que asistimos a parir".
Al ser consultada sobre los tipos de maltratos expresados, Osorio explicó: "el que aparece más fácil de detectar es el trato deshumanizado y la falta de respeto verbal y físico, que se volvieron parte de la cultura popular. La siguiente escala es lo que tiene que ver con la medicalización de manera rutinaria. Sin evaluar su condición y bienestar se le pone un suero y se la acuesta a una cama. Son intervenciones que ponen en riesgo a la mujer y su hijo o hija".
"La violencia obstétrica no discrimina, no hay una mayor incidencia de la violencia como tal por pertenecer a una u otra clase social, se expresa de manera distinta. En el sistema público se llega a golpes, cuestiones físicas importantes. En el sector público y privado las mujeres pasamos el proceso sin tener información, no podemos ejercer autonomía y tomar decisiones", finalizó.

