El informe señala que la demanda de cambio es más fuerte entre los sectores bajos y medios bajos, donde alcanza el 72,46%, mientras que en la clase media el escenario aparece más dividido entre continuidad, cambios parciales y un cambio total.
Pese a ese reclamo de transformación, el estudio muestra que el oficialismo nacional continúa siendo el espacio político con mayor respaldo para que surja el próximo presidente, con 32,64% de las menciones. Le siguen el kirchnerismo (19,29%), una opción nueva o independiente (13,65%), el peronismo tradicional no kirchnerista (13,06%), el espacio cercano al PRO (11,87%) y otros partidos tradicionales (9,5%).
Empleo y salarios, la principal preocupación
La encuesta también muestra que la principal demanda hacia el próximo gobierno está vinculada a la economía cotidiana. El 58,46% considera que la prioridad debe ser la generación de empleo y la mejora de los salarios, muy por encima de la estabilidad económica y la reducción de la inflación, que reúne el 20,77% de las respuestas. Educación, salud y servicios públicos obtienen el 10,09%, mientras que la reducción de la pobreza y la seguridad aparecen más relegadas.
Un electorado con definiciones, pero aún competitivo
El relevamiento indica además que el 62,61% asegura tener decidido su voto, aunque existe un 37,39% de electores que aún podría modificar su elección, ya sea porque compara alternativas, podría cambiar de preferencia o todavía no encuentra una opción que lo convenza.
Asimismo, el 58,46% afirma que votará principalmente por un modelo político y económico, mientras que solo el 15,13% priorizará la figura del candidato. Según el estudio, esto sugiere que la campaña hacia 2027 podría centrarse más en los proyectos de país que en los liderazgos individuales.
Conclusión del estudio
RZ Consultora concluye que la sociedad argentina reclama cambios profundos, especialmente en materia de empleo e ingresos, pero que ese descontento todavía no se traduce en una alternativa política dominante. En ese escenario, el desafío del oficialismo será demostrar mejoras concretas en la economía real, mientras que la oposición deberá convertir la demanda de cambio en una propuesta unificada y creíble.