El cuerpo de un hombre de 46 años fue recuperado la noche del domingo cerca de Crystal Rapids, en el río Colorado, mientras equipos del NPS y del Departamento de Seguridad Pública de Arizona continúan buscando al menos a una persona desaparecida.
El NPS confirmó este lunes durante una conferencia de prensa que siguen buscando al menos a una persona que, según tienen constancia, se encontraba en el parque en ese momento. Inicialmente se reportó que había 15 personas desaparecidas.
Indicó que podría haber habido otros excursionistas que no estaban registrados en su sistema de permisos.
Las autoridades no han identificado a las víctimas por el momento, pero han confirmado que hubo dos fallecidos.
El sistema llegó sobre suelos ya saturados por dos tormentas previas del mismo sábado. “Cuando llegó la tormenta principal, la lluvia torrencial cayó sobre todo lo que ya estaba empapado, y eso causó todos los problemas que estamos viendo”, explicó el meteorólogo Darren McCollum, del Servicio Meteorológico Nacional en Flagstaff, en declaraciones para Associated Press.
Las aguas arrastraron rocas de gran tamaño y escombros hacia el Colorado, ensancharon el cauce de Bright Angel Creek y destruyeron prácticamente todos los puentes peatonales sobre ese arroyo.
El NPS señaló que la inundación tuvo lugar el sábado alrededor de las 14:30 y afectó el corredor de Bright Angel Canyon y el área de Phantom Ranch, uno de los alojamientos más solicitados del país, accesible solo a pie, en balsa o en mula. Las reservas en el rancho suelen agotarse con meses de anticipación.
Además, el Servicio de Parques solicitó información sobre personas que hubieran estado en el interior del cañón a lo largo del corredor de Bright Angel Creek ese sábado, incluidos excursionistas con reservas en el campamento de Bright Angel Campground y quienes transitaran el sendero North Kaibab Trail entre la entrada norte y Phantom Ranch, o permanecieran en la zona conocida como “The Box”, al norte de Phantom Ranch.
Por su parte, el departamento de salud del condado de Coconino, Arizona, también se hizo presente en la escena, según informó el NPS.
Entre los desaparecidos se encuentra John Giusti, de 46 años, quiropráctico de Granbury, Texas, que recorría el Gran Cañón por primera vez junto a dos amigos. Su hermana menor, Valerie Gibbs, dijo en The New York Times que el último contacto con él fue el sábado cerca de las 14, minutos antes de que comenzara la crecida.
El turista estuvo documentando el viaje en la página de Facebook de su clínica, ChiroHabit, donde publicó fotografías el viernes desde el primer día de la excursión.
Gabe Bergemann estaba con su familia en Phantom Ranch cuando describió que “un monzón básicamente golpeó el campamento y el área de cabañas”. Él y unas 60 personas recibieron la orden de cruzar un puente peatonal mientras el agua subía. “Eran aguas marrones, casi negras, llenas de escombros”, relató en CBS News.
Su compañero de viaje, David Gregory, de 59 años, precisó que el puente que cruzaron quedó destruido unos 10 minutos después del paso del grupo. Con respecto a esto, reflexionó: “Si hubiéramos estado todos en ese puente, nos habría arrojado al arroyo y luego al río Colorado”.
El médico Parth Desai transitaba un pasaje estrecho de Bright Angel Canyon con otros colegas y un guardabosques cuando la lluvia se intensificó. “Vimos inundarse al arroyo, cascadas que surgían de la nada, rocas, barro, deslizamientos de tierra por todas partes”, relató en Associated Press. Todos fueron rescatados por helicóptero al caer la noche.
La inundación inutilizó la Transcanyon Waterline, un ducto de 20 kilómetros (12,5 millas) que transporta agua potable desde el cañón para abastecer a visitantes y a los cerca de 1.600 residentes permanentes de Grand Canyon Village.
Con la tubería fuera de servicio, el NPS impuso restricciones de consumo y suspendió todos los alojamientos nocturnos dentro del parque a partir del lunes. “La tubería no está operativa, lo que deja al parque con reservas de agua limitadas”, advirtió el NPS en un comunicado.
La paralización es un golpe directo a un proyecto de rehabilitación de USD 208 millones que arrancó en 2023 y tenía previsto completarse el año próximo. “Que el cielo nos ayude si todo lo que hay allí abajo tiene que reconstruirse”, dijo Jack Schmidt, director del Centro de Estudios del Río Colorado de la Universidad Estatal de Utah.
Más de 20 trabajadores de la empresa Stronghold Engineering, contratada para modernizar el sistema de distribución de agua, también fueron evacuados, aunque todos quedaron localizados, según confirmó su director, Scott Bailey.
Dos helicópteros, uno del NPS y otro del Departamento de Seguridad Pública de Arizona, recorrieron el corredor del North Kaibab Trail y el tramo del Colorado comprendido entre la desembocadura de Bright Angel Creek y el área de Deer Creek Narrows el domingo por la mañana.
La portavoz del parque, Joelle Baird, informó que los vuelos no arrojaron hallazgos de personas desaparecidas.
El Servicio Meteorológico Nacional en Flagstaff emitió una alerta de inundación repentina para todo el norte y centro de Arizona con vigencia hasta el lunes por la noche.
Las labores de evacuación y búsqueda continúan este lunes, con la posibilidad de lluvias adicionales que, según los pronósticos, podrían generar nuevas crecidas, deslizamientos de tierra y cambios abruptos en las condiciones de los senderos y el río.
El Gran Cañón recibió 4.430.653 visitas recreativas en 2025, y el evento ocurre días antes del fin de semana del Día del Trabajo, uno de los períodos de mayor afluencia turística del año.