Sacando de consideración a los dos que consiguieron el ascenso desde la Primera B Nacional (Argentinos Juniors y Chacarita), que arrancarán en cero y dividirán sólo por una temporada, el que empezará más complicado será Arsenal de Sarandí, que arranca con un coeficiente de 1,065.
Temperley (1,092), Huracán (1,105) y Olimpo (1,144) lo siguen en la tabla y también deberán sumar a como dé lugar para salir de la zona de descenso en el comienzo torneo.
Pero en el segundo pelotón es donde aparecen algunos nombres que están muy poco acostumbrados a pelear este tipo de aspectos. Tal es el caso de Vélez, que con un promedio de 1,184 está muy cerca de la zona roja, aunque todavía también tiene abajo a Patronato (1.173), que dividirá por una temporada menos.
Finalmente, San Martín de Juan (1,223), Belgrano de Córdoba (1,223), Unión (1,250), Tigre (1,276) y Colón (1,315) son los otros equipos que seguramente pelearán por no meterse entre los puestos comprometidos en una lucha que, a priori, promete ser para alquilar balcones.

