Estas siglas responden al Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Esta condición crónica se caracteriza por un patrón persistente de síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad que se presenta con mayor frecuencia e intensidad en personas con un grado de desarrollo similar.
En diálogo con LV12, la psicóloga Carolina Kummer, explicó que "el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad tiene 3 tipos: TDA que es el predominio de inatención; el TDH, que tiene características de impulsividad e hiperactividad; y el tipo combinado donde se dan las dos cuestiones".
En este contexto, agregó que es un trastorno del neurodesarrollo. "Esto implica que todas las personas en el crecimiento vamos cumpliendo hitos y cosas que tienen que pasar en nuestro desarrollo y aquí hay déficits en algunas cuestiones y desde que son muy niños podemos ver señales".
El trastorno se puede manifestar en el ingreso al jardín de infantes. "Nosotros no esperamos que el niño tenga tiempos sostenidos de atención cuando es muy pequeño. Entonces cuando necesitamos que trabaje en el plano, o en un juego es el primero que se quiere subir, se empiezan a ver en el jardín".
"El tiempo de diagnóstico se ha estirado hasta los 12 años, según los manuales de psiquiatría. Y al ser un trastorno de neurodesarrollo es crónico, o sea para toda la vida. El TDH no se cura", agregó.
Tratamiento
La psico sostuvo que el tratamiento "debe ser interdisciplinario y ver las necesidades de cada niño o adulto. Hoy tenemos muchos adultos que consulta porque han sido niños no diagnosticados, entonces han llegado con muchas dificultades".