En diálogo con LV12, el dirigente nacional de ATE, Víctor Hugo Bellón, aseguró que la aprobación del proyecto “nos llena de más fuerza para seguir protestando y reclamar”.
“El Gobierno habla de modernización laboral, pero no hay nada moderno en esta ley. Es una quita de derechos abrumadora para los trabajadores”, afirmó.
Bellón, advirtió sobre las modificaciones introducidas a último momento en relación con las licencias por accidentes o enfermedades no vinculadas al trabajo. “Si una persona se lesiona en su vida particular, le van a pagar la mitad del salario. Es una locura”, sostuvo.
También rechazó la posibilidad de que se habiliten convenios por empresa con condiciones inferiores a los convenios colectivos del sector, lo que —según planteó— contradice el principio de la norma más favorable para el trabajador.
“El objetivo es facilitar el despido y debilitar la defensa de los trabajadores. Es una ley regresiva y muchos de sus artículos son inconstitucionales”, afirmó.
Litigiosidad y justicia laboral
El dirigente también cuestionó el argumento oficial de reducir la litigiosidad laboral. “Los juicios representan un porcentaje muy bajo en relación al trabajo en negro. Lo que va a pasar es que la conflictividad va a aumentar”, advirtió.
En ese marco, sostuvo que el movimiento obrero debe profundizar la organización y convocó a otros sectores sindicales y políticos a asumir un rol más activo.
Consultado sobre el clima social tras la aprobación, Bellón anticipó que la reforma podría derivar en mayores manifestaciones. “Más temprano que tarde va a replicar en protestas masivas”, expresó.
Finalmente, remarcó que ATE continuará movilizado en rechazo a la ley y reiteró el pedido de una reforma laboral “que sea protrabajador y no en beneficio exclusivo de las empresas”.